Kutxabank ha reportado un beneficio neto de 405,5 millones de euros durante el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento del 22% respecto al mismo período del año anterior. El volumen de negocio del banco también ha experimentado un aumento significativo del 9,9% interanual, alcanzando los 155.395 millones de euros.
El banco atribuye estos resultados a "la fortaleza" de su negocio y al rendimiento de sus principales líneas estratégicas. En detalle, la cartera de crédito del banco incrementó un 8,4% y los recursos de clientes, que incluyen depósitos y recursos fuera de balance, subieron un 10,6%, contribuyendo al crecimiento del volumen de negocio.
A pesar de la estabilidad en los ingresos de actividad core, que alcanzaron los 938,3 millones de euros con una leve disminución del 0,4%, destaca el sólido crecimiento en la inversión crediticia destinada al apoyo empresarial y económico. La cartera viva alcanzó los 18.450 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 19,3%, con dinámicas positivas en segmentos como banca Corporativa, Empresas, Institucional y promoción inmobiliaria.
En el primer semestre de 2026, Kutxabank logró un salto significativo en su beneficio neto y volumen de negocio, destacándose por el bajo índice de morosidad del sector
En lo que respecta al sector inmobiliario, la nueva financiación para la compra de viviendas se situó en 2.233 millones de euros, un descenso del 2,1% acorde a la tendencia del mercado, mientras que el crédito al consumo aumentó un 24,8%. Además, el 86% de los ingresos de Kutxabank se destinó a salarios, compras a proveedores, pago de impuestos y dividendo social.
La junta de accionistas del banco ha aprobado un dividendo a cuenta de 202,7 millones de euros, lo que representa el 50% del resultado neto del semestre, destinado a las fundaciones accionistas para desarrollar acciones sociales. Se espera que el payout alcance el 70% al cierre del año.
Por otro lado, Kutxabank ha señalado que mantiene la ratio de mora más baja del sector, en un 0,99%. Durante el primer semestre, el banco ha enfrentado una necesidad mínima de dotación de provisiones ordinarias, gracias al perfil crediticio de su cartera, mientras continúa sosteniendo altos ratios de cobertura crediticia e inmobiliaria. En los pasados años, las provisiones han sumado más de 726 millones de euros.
