El hecho de que una marca sea reconocida no implica que sea rentable. La trayectoria reciente de Mango muestra lo contrario, un ascenso meteórico en sus cifras, ya sea en términos de facturación como en resultado neto que, no obstante, procedía de un periodo más turbulento a nivel económico, marcado por la alternancia de ganancias, pérdidas y la indefinición del modelo comercial.
El principal hito en esos dos periodos tiene que ver con el nombramiento de Toni Ruiz como consejero delegado de la compañía. El contexto no podía ser más extraordinario: 3 de marzo de 2020, a apenas 10 días de la declaración del estado de alarma que confinó a la población española y, por tanto, condenó a muchas compañías al abismo.
Ruiz formaba parte de la empresa desde 2015, cuando se incorporó como director financiero. Después, en 2018, fue nombrado director general de Mango. En 2020, ascendió finalmente al primer puesto ejecutivo, que hasta entonces estaba asumiendo Isak Andic. El fundador, por su parte, estaba asumiendo las responsabilidades ejecutivas, para pasar después a un papel más institucional.
Jonathan Andic, mientras tanto, pertenecía también al Consejo de Administración, como director de Man, Imagen y Comunicación, hasta su reciente renuncia. Hay que precisar que secciones como Man, Kids, Teen y Home gozan de un "avance muy dinámico", dice la compañía, pero Woman sigue representando el motor de la empresa, con el 79% de la facturación total.
De ese modo, se diferenció al heredero familiar y patrimonial, mientras que Toni Ruiz se terminó posicionando como el responsable de gestionar el futuro de la empresa, al asumir también la presidencia del consejo.
Jonathan Andic, detenido por la muerte de su padre, el fundador de Mango Isak Andic
Los resultados de la compañía revelan el éxito de la dirección de Toni Ruiz, que se ha centrado sobre todo en la eficiencia operativa y en la mejora de los márgenes. De ese modo, la facturación ha saltado desde los 2.374 millones de euros en 2019, hasta los 3.767 millones de euros en 2025.
En ese aspecto, el primer año de Ruiz, 2020, reflejó una importante caída de ventas, hasta los 1.842 millones de euros, principalmente a causa de la pandemia. Apenas un año después esa facturación se recuperó hasta los 2.234 millones de euros, para pasar a una senda de crecimiento constante que, en 2025, se tradujo en un aumento del 13%.
Atendiendo al resultado neto, la evolución es aún más notable. Si el incremento de facturación es del 58%, en el caso de los beneficios se multiplica por 10, desde los 21 millones de 2019 hasta los 242 millones de euros en 2025.
La mejora de los resultados adquiere una mayor dimensión si se tiene en cuenta el debate sucesorio dentro de Mango. Jonathan Andic fue considerado durante años el heredero natural de la compañía y llegó a ocupar posiciones de responsabilidad en el grupo. Sin embargo, la consolidación de Toni Ruiz como máximo ejecutivo ha coincidido con el mejor ciclo económico de la historia reciente de la empresa
Todo ello también está relacionado con nuevas aperturas de puntos de venta, dado que en 2019 había 2.188 tiendas de Mango en todo el mundo, y a finales de 2025 ya había 2.931.
De ese modo, Mango se sitúa en 120 mercados estratégicos y ha reforzado su apuesta por ciudades de relevancia internacional como Barcelona, Berlín, Ankara, Chicago, Roma, Múnich y Londres. En ese sentido, la estrategia exterior se antoja imprescindible, en la medida en que supone el 78% de los ingresos, si bien España representa el principal mercado, seguido de Francia, Turquía, Alemania y Estados Unidos.
