La campaña del tomate industrial en Extremadura enfrenta un complicado escenario con previsiones de significativas mermas en la cosecha. Según estimaciones, las pérdidas podrían superar el 30% e incluso llegar al 40% en algunas parcelas, debido a las olas de calor que afectan a la región.
La organización agraria Apag Extremadura Asaja y los productores del sector han expresado su preocupación por la situación. El presidente de Apag Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha destacado que las altas temperaturas han perjudicado gravemente el desarrollo del cultivo. "Es posible que la pérdida supere el 30% casi con total seguridad", indicó Metidieri, explicando que las noches cálidas, con temperaturas que no bajan de 26 a 28 grados, han impedido el desarrollo biológico adecuado de las plantas.
Además, Metidieri ha criticado los bajos precios contratados al inicio del año y el aumento de los costos de los insumos, lo que pone en peligro la rentabilidad del cultivo. "La campaña comenzó ya difícil con precios de 107 euros la tonelada. Con estas circunstancias, es complicado evitar las pérdidas", añadió, reclamando también una mayor implicación institucional, como seguros más accesibles y una regulación efectiva de la cadena alimentaria.
Las pérdidas de rendimiento en la cosecha de tomate en Extremadura podrían ser notables, superando el 30% debido a la ola de calor
Por su parte, el agricultor José Ignacio Serrano destacó sobre el terreno que la falta de producción podría situarse entre un 30% y un 40% por debajo de las medias normales. Las previsiones indican que de los 80.000-100.000 kilos habituales, la producción podría descender a 60.000-70.000 kilos. "Nuestra única medida es incrementar el riego, pero debemos limitarlo para no agotar las concesiones de agua", explicó Serrano.
Este agricultor también señaló la disparidad entre los costos de producción y los precios de venta. Recordó una ley propuesta para no vender por debajo del costo de producción, enfatizando que, actualmente, el coste por tonelada es de 150 euros, mientras que los precios de venta son de 107 euros. Serrano subrayó la necesidad de que dicha normativa se cumpla para evitar pérdidas económicas significativas en el sector.
