Un reciente estudio de Oxfam Intermón ha revelado que las 100 principales empresas europeas están intensificando la desigualdad global al priorizar la remuneración de accionistas y altos directivos por encima de los salarios de sus empleados, la igualdad de género y la transición ecológica. Titulado 'Personas, Poder, Beneficios, Planeta: cómo las grandes empresas europeas alimentan la crisis de desigualdad', el informe recalca que entre 2022 y 2024, estas compañías distribuyeron en promedio el 70% de sus beneficios a los accionistas, a pesar de persistir significativas brechas salariales y de inversión climática.
El análisis advierte que Europa enfrenta un preocupante cambio, ya que la riqueza se concentra cada vez más en la cúspide de la sociedad
Según el informe, algunas empresas distribuyeron a sus accionistas más de lo que generaron en beneficios. Entre ellas, Telefónica destaca por haber retribuido generosamente a sus accionistas mediante dividendos y recompra de acciones, aún habiendo registrado pérdidas en 2023. Junto con Repsol, Telefónica es identificada como una de las empresas que más porcentajes de sus beneficios dirige a accionistas.
El estudio alerta de que las prácticas actuales de estas grandes compañías no son meramente pasivas ante la creciente desigualdad; muchas de sus decisiones la impulsan activamente. Miguel Alba, responsable de desigualdad y sector privado de Oxfam, afirmó que el modelo elegido por estas empresas favorece a una minoría privilegiada, relegando la remuneración de los trabajadores y la sostenibilidad.
El documento también subraya que los accionistas recibieron, de media, 32 veces más de lo que las compañías invirtieron en su transición verde. En casos extremos, empresas como Saint-Gobain y L'Oréal pagaron a sus accionistas miles de veces más que lo destinado a sostenibilidad. Esta situación contrasta con las elevadas remuneraciones de los CEO, que en 2024 fueron de media 78 veces superiores al salario de un trabajador promedio, un incremento respecto a 2022.
Además, el estudio destaca desigualdades internas en las empresas, como el caso de Carrefour, donde la brecha salarial fue de 361 a 1. Inditex, Banco Santander y ACS también se encuentran entre las compañías con mayores diferencias salariales. En cuanto al poder corporativo, las mujeres ocuparon solo el 10% de los altos cargos en 2024, y los hombres continuaron ganando significativamente más en roles ejecutivos.
