Banco Sabadell ha cerrado un acuerdo con el fondo Cerberus para venderle el 20% de su sociedad inmobiliaria conjunta, Promontoria Challenger I, por un importe de 115 millones de euros. Esta operación ha producido una minusvalía para el banco catalán de 45 millones de euros, tal como se detalla en su informe semestral.
Este acuerdo se enmarca en un contexto de conflictos legales previos entre ambas entidades. En diciembre de 2024, un juez británico condenó a Cerberus a pagar 358 millones de euros a Banco Sabadell por disputas relacionadas con esta sociedad, además de otros 48 millones por intereses y costas judiciales.
Promontoria Challenger I nació tras el acuerdo alcanzado en 2018, mediante el cual Sabadell trasladó gran parte de sus activos inmobiliarios tóxicos resultantes de la crisis a esta entidad. En dicho proceso, el banco vendió tres carteras de activos deteriorados, "Challenger", "Coliseum" y "Rex", cuyo valor bruto superaba los 6.414 millones de euros. Posteriormente, en 2019, estos activos fueron transferidos a Cerberus por aproximadamente 3.500 millones de euros, acordando diferir en el tiempo hasta un 21% del montante total, unos 600 millones de euros.
La negativa de Cerberus a abonar la totalidad del pago restante derivó en un proceso judicial que concluyó a favor de Sabadell en diciembre de 2024
Algunos de estos inmuebles se encontraban en procesos de reposición o en subasta, sin estar debidamente registrados, lo que otorgó a Sabadell un plazo de tres años, hasta finales de 2022, para resolver estas situaciones. El banco optó por adelantar este trámite y completó los registros para los inmuebles de la cartera "Coliseum", lo que permitió a Cerberus pagar entre 170 y 180 millones de euros por el pago diferido asociado a esta cartera, reduciendo el montante pendiente a unos 400 millones de euros.
Posteriormente, Sabadell completó los registros de las carteras "Challenger" y "Rex" para un bloque de activos valorados en 365 millones de euros, logrando registrar el 91,25% del total. No obstante, Cerberus se negó a cumplir con el pago restante, alegando que Sabadell no había completado el registro de todos los activos. Ante esto, Sabadell decidió proceder con una denuncia ante el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra en enero de 2023, resultando finalmente un fallo favorable para el banco al concluir el proceso en diciembre de 2024, con una sentencia en contra de Cerberus.
