Santa Bárbara Sistemas, filial española de General Dynamics, ha registrado un beneficio neto de 74,65 millones de euros en 2025, lo que supone una caída del 30,1% en comparación con los casi 107 millones de euros alcanzados en 2024. Esta información, contenida en las cuentas de la empresa enviadas al Registro Mercantil, fue obtenida por Europa Press a través de Informa.
La disminución en los beneficios de Santa Bárbara se debe principalmente a la venta de acciones en sus participadas Bridge Systems y Tess Defence, que generaron ingresos significativos en 2024 y 2025. En concreto, estas operaciones reportaron 83 millones de euros en ingresos para 2024 y 38 millones de euros en 2025. Sin estas transacciones, el resultado neto habría sido de 24 millones de euros en 2024 y 37 millones de euros en 2025, mostrando una mejora del 54,1%.
La compra de Indra del 26,34% del capital de Tess Defence se cerró formalmente en junio pasado, llevando su participación al 51,01%
Además de Santa Bárbara, la sociedad Tess Defence incluye a Escribano y SAPA como socios, cada uno con el 16,33% del accionariado. La venta de acciones de Tess Defence a Indra generó 38 millones de euros para Santa Bárbara. A lo largo de 2025, Santa Bárbara generó caja por valor de 59 millones de euros y acumuló un total de 476 millones de euros entre efectivo y crédito a empresas del grupo.
En cuanto a sus ingresos, el importe neto de la cifra de negocio de Santa Bárbara ascendió a 266,7 millones de euros, reflejando un pequeño aumento del 0,4% respecto a 2024. De esa cifra, el 72% correspondió a las ventas en España, que totalizaron casi 191 millones de euros, un crecimiento del 4,3% en comparación con el año anterior.
Sin embargo, en otros mercados hubo variaciones: en Reino Unido, las ventas descendieron un 47% hasta los 40,3 millones de euros, mientras que en Letonia alcanzaron los 29,79 millones gracias a un contrato de suministro de vehículos de combate con el Ministerio de Defensa local.
A pesar del contexto internacional, Santa Bárbara asegura que la guerra entre Rusia y Ucrania y la situación en la Franja de Gaza no han afectado su cartera de pedidos. No obstante, reconoce que la escasez de determinados materiales y suministros ha incrementado algunos costes, aunque no se han enfrentado a problemas de "rotura de stock".
