Embracer Group planea una transformación estratégica para sus más valiosas propiedades intelectuales. El conglomerado sueco, que posee los derechos de El Señor de los Anillos y El Hobbit, creará una nueva entidad independiente denominada Fellowship Entertainment. El objetivo es potenciar la explotación audiovisual, editorial y comercial de estos universos. Esta sociedad independiente debutará en el Nasdaq de Estocolmo en 2027, coincidiendo con una prometedora cartera de proyectos. Entre los lanzamientos destacados figura una nueva serie de Tomb Raider con Sophie Turner y la película El Señor de los Anillos: La caza de Gollum, dirigida por Andy Serkis, programada para el 17 de diciembre de ese año.
Lars Wingefors, presidente de Embracer, ha defendido esta escisión en una carta abierta a los accionistas. Presenta Fellowship Entertainment como una empresa que aglutina grandes marcas y que se dedicará a la publicación, concesión de licencias y desarrollo de franquicias como El Señor de los Anillos, El Hobbit, Tomb Raider, y otros títulos significativos. Además, incluirá estudios como Crystal Dynamics, Eidos-Montréal y Dark Horse Media.
La nueva estructura busca expresar al mercado la esencia de Fellowship Entertainment y atraer a más inversores internacionales
En su reorganización, Wingefors también anuncia una división enfocada en propiedad intelectual y licencias. Dark Horse, conocida por cómics como La máscara y Hellboy, estará bajo esta nueva unidad. El plan incluye aumentar el peso de las licencias externas y lanzar al menos dos grandes producciones de alto presupuesto relacionadas con sus franquicias principales, diversificando así su expansión más allá de los videojuegos.
Phil Rogers, actual CEO de Embracer, liderará Fellowship Entertainment. Embracer, por su parte, buscará un nuevo consejero delegado y se concentrará en videojuegos para móviles, PCs y consolas, además de distribución cinematográfica a través de Plaion Pictures. La rentabilidad será su prioridad.
La decisión se produce tras separar Asmodee y Coffee Stain, ahora listadas independientemente, y en medio de una profunda reestructuración post-pandemia. Embracer, que había adquirido numerosas compañías en su fase expansiva, incluido Dark Horse y Crystal Dynamics, enfrentó ajustes significativos, despidiendo a un 8% de su plantilla y cerrando o vendiendo varios estudios. Un frustrado acuerdo de 2.000 millones de dólares exacerbó las dificultades financieras.
A pesar de las dificultades, Wingefors se muestra optimista sobre el valor que esta nueva dirección generará para los accionistas. Reorganizar Embracer Group promete un futuro más sólido y rentable.
