Revista Capital

alcanzar la cifra del 1,9%. Esta es la principal conclusión del ‘Estudio General de Compensación Total’ de Mercer. “Desligar la revisión salarial de la inflación durante los últimos años ha hecho que el coste salarial de las empresas haya bajado significativamente a la par que ha aumentado la capacidad adquisitiva. Eso quiere decir competitividad”, resalta Rafael Barrillero, socio de Mercer. Si echamos la vista atrás, la capacidad adquisitiva (que es la diferencia entre el incremento salarial real y el IPC), ha pasado de ser el 0,1% en 2011, el -0,7% en 2012, el 1,6% al año siguiente, el 2,1% en 2014, y será del 2,4% este año. “Un dato interesante si tenemos en cuenta que somos uno de los países que menos hemos incrementado los salarios en Europa y que los mismos están por debajo que hace cinco años”, advierte Barrillero. Y añade: “Hemos detectado una reducción de salarios producida en parte por la rotación y promoción interna en los puestos, unido a los incrementos moderados y congelaciones salariales de los últimos años. Esto ha permitido una contratación en condiciones más favorables para las empresas”. Con todo, el incremento salarial en 2015 en España será de los más bajos del continente, a la par que los habidos en países como Grecia (1,7%) y Suiza (1,8%). En lo más alto del podio están Alemania (2,9%), Reino Unido (2,8%), y Holanda, Italia y Suecia (2,5%). Respecto al próximo año, España seguirá en la zona baja respecto al resto de países europeos, a niveles de Portugal y Suiza, y solo por encima de Grecia. En concreto, y según categorías, los incrementos previstos para directores generales serán del 1,9%, directores de área 2%, mandos intermedios 2,1%, técnicos y titulados 2%, fuerza de ventas 2%, y otros empleados 1,9%. Otros datos relevantes del estudio son…
“cambalaches” que se produjeron después de las elecciones autonómicas y municipales: “Llevaron a alcaldías y gobiernos regionales a personajes que ni en sueños hubieran imaginado tal honor (Colau en Barcelona, Kichi en Cádiz…)”, lamenta. Aunque admite que valieron al PSOE para recuperar algunas comunidades y muchos ayuntamientos sin haber ganado en las urnas, afirma que también “sirvieron a la Comisión Ejecutiva del PSOE para disimular la pérdida de 700.000 votos respecto a los resultados –en verdad lamentables- del año 2010”. Para romper con esta dinámica, el que fuera primer presidente de la Comunidad de Madrid (1983-1995) estima que habría que diferenciarse claramente de Podemos. “El PP no deja de asegurar por tierra, mar y aire que votar al PSOE es lo mismo que votar a Podemos”, dice. “Los portavoces del PSOE protestan que quieren asustar al electorado, pero no hacen nada para desmentirlo. ¿Y qué pueden hacer? Pues muy sencillo: que Pedro Sánchez salga ante los medios y diga solemnemente No gobernaré si el PSOE no es el partido más votado”, añade. En su opinión, esta sentencia cambiaría totalmente el panorama. El eslogan del PP quedaría obsoleto y los votantes de Podemos que quieren empujar al PSOE a un gobierno de izquierdas tendrán que replantearse su voto: si no gana el PSOE y el PP queda por delante, no habría gobierno de izquierdas. “No hay que ser adivino para saber que más de dos millones de votantes que hoy piensan votar a Podemos no lo votarían mañana, después de esa hipotética declaración de Pedro Sánchez”, estima Leguina. Si es tan fácil, ¿por qué no hace eso Pedro Sánchez? “Pienso que no lo va a hacer porque da por perdida la partida contra el PP, su adversario, y prefiere apoyarse en su enemigo, que es Podemos”, asegura. Leguina estima que adversario…