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José Caballero, Senior Economist de IMD World Competitiveness Center: “España tiene un problema con el talento”

La escuela de negocios suiza IMD lleva más de dos décadas estudiando cuáles son las economías más competitivas. Su recopilación de datos le sirve para dar a conocer anualmente informes como el ranking global del talento (World Talent Ranking). La edición de este año remarca el buen trabajo de algunos países de nuestro continente en la atracción y retención de los mejores. Entre ellos no está España. Suiza, Dinamarca y Bélgica ocupan los primeros puestos de esta clasificación, que analiza la eficacia de los recursos empleados por los países en tres capítulos: inversión y desarrollo (sistema de salud, formación de los trabajadores), atractivo (calidad de vida, fuga de cerebros) y preparación de su población (calidad del sistema educativo, idiomas). La organización elabora el ranking a partir de una macroencuesta en profundidad con miles de ejecutivos de 63 países del mundo. José Caballero nos explica las principales conclusiones haciendo especial énfasis en España. Además de Senior Economist del IMD World Competitiveness Center, este salvadoreño es doctor por la Universidad de Warwick y máster en Harvard.

¿Por qué falla España?
El sector público no está implementando los programas con eficacia, y el privado no prioriza la formación de sus empleados. Refleja que atraer y retener talento no es prioritario para las compañías. España no lo está haciendo bien. Se refleja en la fuga de cerebros. Está en la media. No es un problema mayor, pero es un problema.

¿Cómo puede resolverse?
El desarrollo del talento no tiene tanto que ver con la inversión como con el que esté alineada con los objetivos del país. Si quieren invertir en tecnología, en educación en línea, etcétera. Cuando preguntas a los directivos si la educación responde a las demandas de talento, ves en el ranking que en España no es así. La falta de un objetivo de desarrollo de talento es un problema que puede hacerse más grande en el futuro. Hace falta un plan. Suiza, por ejemplo, ocupa el puesto 27 en inversión en educación, pero está en los primeros puestos en calidad de enseñanza. Inversión y objetivos están alineados. A lo mejor es eso lo que está faltando en España.

¿Cómo lo han hecho otros países?
En el IMD estamos realizado un estudio sobre la fuga de talento. La gente piensa que influye sobre todo la remuneración, los salarios altos, pero hay otros factores que tienen más importancia: la calidad de la educación, la motivación de la fuerza laboral. Cuando emigra, la gente piensa en su familia. Que sus hijos puedan tener una buena educación y que haya un ambiente en los negocios que pueda ayudarles a desarrollar bien su carrera profesional.

¿Qué caracteriza a los países que trabajan bien con el talento?
No les da miedo arriesgar. En Suiza hacen que la enseñanza sea divertida. Lo mismo ocurre en el Reino Unido con las ciencias. Allí puede entrar un científico loco a dar clases a los niños. Lo hace más atractivo. Los niños crecen con un punto de vista diferente sobre la ciencia. En España hace falta más ir en esa línea. El énfasis de la ciencia en la escuela ocupa el puesto 43. Dado el cambio económico mundial, es importante. No sé cuál es el plan. Si hay objetivos en torno al I+D, si van a financiar el Gobierno y el sector privado y la enseñanza va a estar alineada con esos objetivos.

En otros capítulos, como la sanidad, estamos muy bien valorados.
Así es, y tiene mucha importancia en la decisión de venir. Si la educación y la salud son buenas, la familia va a estar bien. En seguridad personal están en el puesto 27. Está bien, pero podría ser mejor.

¿Qué países le han resultado más llamativos?
Brasil, quizá por la cercanía con mi región. La crisis política desarrollada después de la crisis económica ha tenido mucho impacto. Ha perdido siete posiciones y la corrupción ha tenido una extensión en Latinoamérica. En el plano positivo, Bélgica es un país muy consistente. Muchos no lo esperan, pero lleva en el top 5 desde 2015. No solo se debe a su inversión en educación. Tiene un buen sistema de salud y ha desarrollado unas buenas habilidades.

Irlanda también ocupa una posición destacada.
Siempre ha estado en el top 20. Atrae y retiene bien el talento. Su coste de vida es alto, pero es más bajo que en otros países europeos. Tiene ventajas geográficas: supone un acceso barato a Europa. Su índice de fuga de cerebros es bajo, y tiene un buen balance con el talento que atrae.

Kazajistán es el país que más puestos sube en el último año (catorce). ¿A qué se debe?
Tiene una buena calidad de educación. Las empresas privadas priorizan la preparación de los empleados. Las habilidades disponibles están bien. La apuesta por las ciencias en la educación es alta. Es el segundo más bajo en coste de vida. Su problema son los idiomas.

Países como Estados Unidos y China no están en puestos destacados del ‘ranking’. ¿Cómo lo explica?
Estados Unidos es un buen caso. Su inversión en educación y preparación de los empleados es baja. También en inversión y desarrollo (ocupa el puesto 29). Le mantiene su atractivo. La educación no se ha reforzado en los diez últimos años. Los salarios son los segundos, terceros más altos. La seguridad es relativamente alta. Tienen una buena calidad de vida. La fuga de cerebros es baja. Tienen mucho éxito con las universidades: todas son líderes. Atrae estudiantes internacionales que acaban emigrando. Ahí está el dilema de Trump con los costes de emigración que ha propuesto.

¿Y China?
El tamaño es su principal problema. En Primaria tienen un profesor por cada 16,2 alumnos, frente a los 13,5 de España; en Secundaria, uno por cada 14,2, frente a los 11,5 de España. También es bastante bajo el nivel de la sanidad y el coste de la vida es bastante caro (puesto 57 frente al 25 de España). Ocupan puestos bajos en remuneración y en el impuesto sobre la renta. También en seguridad. Les queda mucho por hacer.

¿Cómo ve a Alemania?
Ha estado en el top diez en los últimos cinco años. Tiene una inversión total en I+D relativamente baja, similar a España. Son muy buenos en preparación de los empleados. El coste de vida es más alto que en España. La remuneración es buena. La calidad de vida es muy buena. La fuga de cerebros es muy baja y retienen talento propio, algo que les permite mantenerse en el top ten.