A fondo

Empleos con presente… y futuro

La crisis ha inoculado el temor al desempleo y los pronósticos dibujan un mercado laboral dominado por robots en estos primeros años del siglo XXI. El futuro nunca estuvo tan cerca. Para algunos, hay miedo. Ciertos trabajos desaparecen mientras nacen otros. El pleno empleo es un hecho tangible en una serie de profesiones que empiezan a ocupar su espacio en el presente: drones, cloud computing, growth hacker, marketing multicanal, compliance officer, diseño de órganos 3D, gestor del talento, médico medioambiental, experto en ciberseguridad, consultor blockchain…

Las páginas de empleo de este recién iniciado 2018 parecen recortes de una película de ciencia ficción: gestor multicanal, piloto de drones, diseñador de órganos, Growth Hacker, Ux, nanomédicos, estrategas de la microrred, biohacking, ciberseguridad… El futuro que describió la película Gattaca está cerca. Podría decirse que ha llegado, al menos en cuanto a las posibilidades tecnológicas. Estamos en un nuevo tiempo, cuyos principios de organización son tan diferentes de los de la anterior era industrial como aquellos lo fueron de los de la agrícola.

Un pormenorizado estudio de la Universidad de Oxford ha dictado la sentencia de muerte para empleos como camarero, cocinero, recepcionista, dependiente, empleado de banca y agente de seguridad, entre otros puestos de muy fácil sustitución por los robots.

Aquel lado de la balanza, el analógico, baja al tiempo que el más digital se eleva. Es el caso de los profesionales expertos en ciberseguridad y en robótica. En el primer caso, hubo 1.270 vacantes en 2016 para este perfil en Infojobs, con un salario promedio de 32.399 euros. En el segundo, se alcanzaron las 761 vacantes, un 129% más que el año anterior, con un sueldo medio de 29.351 euros.

De acuerdo al informe que cada año elaboran Infojobs y Esade, los puestos TIC (tecnologías de la información) tienen escasa competencia por vacante ofertada. A los programadores para móvil, desarrolladores de Big Data o profesionales del Cloud Computing se les están sumando otros que apenas tienen competencia y que presentan unos salarios por encima de la media. Ocupaciones nunca vistas que están revolucionando el mercado laboral, puestos de trabajo para los que se buscan perfiles muy cualificados y dotados de amplias habilidades.

Regreso al mañana, estas son las profesiones que van a triunfar en 2018 según el mínimo común denominador de los principales estudios sobre futuro del empleo (Infojobs y Esade, Hays, Adecco, Observatorio del Empleo Digital y Ametic). Y estos son algunos de los profesionales que las encarnan:
Piloto de drones. La industria de los drones goza de una proyección a nivel mundial y se espera que genere oportunidades de negocio con un valor total de 127.000 millones de dólares. Pilotar estos artilugios ya se ha convertido en una de las profesiones de moda.

Jon Borha Fernández (35) es mecánico de pruebas reconvertido en piloto de drones. Hace ambas funciones en Tecnalia, la empresa bilbaína para la que trabaja. Los drones son su hobbie desde hace años. Empezó montándolos y ha terminado también pilotándolos en trabajos de fotogametría.

En la Agencia de Seguridad Estatal (AESA) ya hay 65 organizaciones de formación aprobadas (ATOS) para impartir cursos y en un año aproximadamente se ha pasado de 500 operadoras a 1.300.
El incipiente mercado relacionado con el uso de los drones puede generar oportunidades de negocio por un valor total de más de 127.000 millones de dólares, según el informe Clarity from above, elaborado por PwC.

El primer paso para convertirse en piloto profesional es superar un curso homologado por la AESA en el que los candidatos se someten a una prueba teórica, una práctica y un examen médico. En España se imparten cursos que cuestan entre 1.500 y 2.000 euros que te acreditan como profesional, en un momento en el que la tecnificación avanza imparable en todos los campos.

Un piloto de drones profesional en Estados Unidos gana alrededor de los 100.000 dólares anuales. En España, el salario es más bajo. Si cobra por proyectos, puede ganar mensualmente unos 1.200 euros netos; si está en nómina, entre 18.000 y 33.000 anuales.

Cloud Computing. La industria 4.0 busca empleados: la demanda aumenta un 50%. La Comisión Europea adoptó en 2012 la Estrategia Europea de Cloud Computing. El futuro es, por tanto, muy prometedor para los profesionales de este área.

La consultora IDC publicó su informe Worldwide Semiannual Public Cloudservices Spending Guide, en el que se decía que el mercado de cloud en el mundo crecerá seis veces más que la media del mercado de tecnologías de la información, y duplicará su tamaño actual en 2019.

Rubén Saavedra tiene más de 22 años de experiencia en el sector TIC. Grado en Ingeniería de Sistemas Informáticos y Máster en Project Management, el suyo es un perfil en continua evolución desde que se iniciara en la virtualización -”el motor del cloud computing”, precisa- en los primeros años del 2000. Empresas que nacieron del comercio electrónico como Amazon, ahora apuestan por desarrollar sus líneas de negocio cloud, y también otras tecnológicas, como Microsoft y Google, han dando el salto a la nube como parte de su estrategia comercial.

Tal es la demanda que Rubén Saavedra entiende que, si las universidades ofrecieran una formación más práctica, el mercado absorbería toda la oferta de egresados, pero a su juicio falta experiencia práctica en un entorno en continuo cambio, donde los conocimientos caducan con rapidez. Según las previsiones de la Comisión Europea el fomento del cloud crearía 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo en Europa, y se traduciría en un incremento anual del PIB en la Unión igual a 160.000 millones de euros, entre 2012 y 2020. Un buen motivo, además de los 35.000 euros de salario medio que ofrece el sector, para convertirse en un especialista en el área.

Growth Hacker. Pavel Mazuelas (27) es Growth Hacker. “Desconocía que mi perfil era uno de los de mayor empleabilidad”, comenta sorprendido cuando se le pide que conteste a unas preguntas sobre su profesión. Llegó a la profesión después de realizar un Master en Marketing Digital y paralelamente aprender lenguajes de programación, en concreto Phyton.

Consciente de que la formación continua es la clave que le mantendrá en el top del mercado, advierte: “Uno nunca puede parar porque a la semana siguiente hay una nueva tendencia y el cliente final utiliza aplicaciones e internet de una forma nueva y diferente”.

“Con 16 años descubrí que una página web podía obtener rentabilidad con publicidad. Ya tenía por entonces un ambición, conseguir mucho tráfico web hacia mi blog”, rememora al otro lado de la pantalla. “Personalmente, para mi fue siempre un hobby”, confiesa, “pero no sabia que ese hobby se llamaría lo que hoy conocemos como Growth Hacking”.

También para los Growth Hackers hay momentos de parón. “Después de algo más de dos años de trabajo me quedé sin empleo y estuve en paro unos cuatro meses”, cuenta Pavel Mazuelas. “Mi relación con el paro… no se la deseo a nadie, y menos a nadie inquieto”, se lamenta para desvelar que el salario medio en su oficio “no es precisamente alto, cuando además está ligado a objetivos”.

Talent Acquisition. A la italiana Alessia Maggiuli (40) siempre le fascinó el mundo de los recursos humanos. Después de 15 años en España, esta abogada ha realizado un muy interesante trayecto como head hunter hasta su actual posición de Talent Manager y Talent Acquisition freelance.

De formación autodidacta –me he ido especializando a través de cursos, pero no he hecho ningún máster”, cuenta–, valora como fundamental estar “formada e informada”. UX Responsive, Designer, GrowthMarketing Manager… “Quien no controle estas funciones es hoy en día un cadáver laboral”, sentencia.
La remuneración en el sector sí está reconocida como alta. “No me puedo quejar”, confiesa, “he llegado a tener un nivel salarial muy alto, tan alto como el de responsabilidad”, precisa. “El mercado va generando burbujas”, explica, “de repente se ponen de moda ciertos perfiles técnicos que dominan algún tipo específico de lenguaje de programación y te encuentras con menores de 30 años ganando más de 40.000 euros anuales”.

El futuro del reclutamiento será entre máquinas y humanos. Estamos, sin duda, en el amanecer de una nueva era en la selección de personal en la que se van a necesitar habilidades muy diferentes, empezando por una mejor gestión y análisis de datos, y un mejor entendimiento del mundo de la inteligencia artificial que se nos viene encima.

Médico medioambiental. Fue después de padecer una enfermedad medioambiental que concentró su energía en esta especialización, una de las más necesarias, dicen los expertos, en los años venideros.
Pilar Muñoz, médico medioambiental y fundadora de El Huerto de Lucas, una cantina y supermercado, todo a la vez, cree que es el momento “de ayudar a cada persona a que se responsabilice de su propia salud”. “El Huerto de Lucas”, explica, “es mucho más que un mercado y un restaurante. Es un lugar donde se propicia la salud a través de los alimentos, el agua y el aire; puedo decir que es como un centro de salud”, asegura Muñoz.

Pilar Muñoz también es presidenta de la Fundación Alborada, desde la que uno de sus principales retos es formar a los nuevos profesionales. Los enfermeros de salud medioambiental ya pueden así especializarse mediante cursos en la Universidad Complutense de Madrid y el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid.

Además de trabajar en los centros relacionados con la salud, estos nuevos especialistas también serán demandados por los departamentos de calidad de las compañías, que deben cumplir con las normativas de medio ambiente locales e internacionales.

Experto en Ciberseguridad. José Miguel Cardona (39) es secretario del Capítulo de ISACA Madrid y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Auditoría y Control de Sistemas de Información (ISACA). “Una vez me introduje en este campo siempre estuve seguro que sería un sector clave en el futuro, aunque mi andadura en él no fue vocacional”, comenta.

“Como anécdota”, rememora con afecto, “recuerdo que a los pocos años de dedicarme a la seguridad de la información, les decía a mis padres y amigos que en un futuro cercano las empresas y gobiernos usarían hackers para atacarse, robar secretos y hacer espionaje industrial – entre otras muchas cosas–, y que todo el mundo dependería de la seguridad de la información de algún modo u otro”, cuenta. “Al menos no iba muy desencaminado”, se sonríe.
Al haber más demanda y menos oferta, los salarios se han incrementado ligeramente, “y estamos en un momento dulce para los profesionales de la seguridad de la información”, etiqueta José Miguel Cardona. “Incluso es posible”, continúa, “que se le pudiera llamar burbuja”.

Desde su perspectiva, existe una tendencia creciente de profesionales del sector TIC que se han reconvertido recientemente al campo de la seguridad de la información o gente muy joven que aún tienen muy poca experiencia, pero que, sin embargo, explica, “albergan unas altas expectativas salariales, aspecto que en muchos casos no encajan con su experiencia real, fomentando que no siempre los salarios sean adecuados a la oferta”.

Consultor de ‘Blockchain’. Junto con los especialistas en realidad aumentada, los consultores de blockchain serán los más buscados de 2018, según las previsiones de Randstad Technologies para este año.
La tecnología blockchain, aquella capaz de verificar la información enviada de extremo a extremo mediante consenso de manera automática, está implementándose en compañías de sectores B2C (Business to Consumer).

Javier Domínguez Gómez (36) empezó a programar a los ocho años. Hoy es miembro de Blockchain Spain, donde ejerce como nodo programador. A su juicio, “si hay algo que hoy destaca por encima de todo es el nuevo paradigma tecnológico que supone Blockchain y toda la tecnología derivada como Bitcoin, Ethereum o la siguiente oleada que está por venir aún en desarrollo, Hashgraph y Tangle de IOTA”.

Jefe técnico de Globatalent, una consultora que utiliza la tecnología Blockchain para descentralizar el mundo del deporte, entiende que el verdadero aprendizaje está fuera de las aulas, en el día a día, en el trabajo, en los libros, en el ordenador de casa. En su trayecto personal, solo una vez estuvo en paro. “Tardé poco en encontrar algo que se amoldara a mi perfil pero no basta con ser bueno. Hay que llamar a muchas puertas y hacerse valer”, comenta.

Marketing multicanal. Una marca debe estar donde están sus clientes. Y ellos están en todas partes. Quien descuide su estrategia multicanal y multiformato no saldrá en la foto. “La oportunidad es enorme, pero el principal reto es hacer tangibles los beneficios de la transformación”, reconoce Alberto Martín, head Multichannel de la farmacéutica GSK.
Para tener éxito en esos roles es importante trabajar y comprender la estrategia del negocio, elegir palancas claves para demostrar valor a corto plazo y reducir el vértigo que se tiene a lo tecnológico. En resumen, ser capaz de moverse entre la dimensión del negocio y de la tecnología a partes iguales.

En opinión de Alberto Martín, “la formación es una actitud” y, en este área, donde los cambios son tan rápidos y de tanto calado, estar al día es clave para maximizar las oportunidades. “Soy partidario del modelo de aprendizaje 70.20.10”, desvela, “con lo que me gusta experimentar con nuevos sistemas, tecnologías y metodologías por mí mismo”. ¿En definitiva? “Algo de teoría y mucha práctica”.

Cuanto mayor sea la demanda de una posición, más oportunidades habrá de reincorporarse al mercado laboral, “y en Marketing Multicanal es más complicado encontrar desempleados de larga duración”, reconoce.

Compliance Officer. El responsable de cumplimiento normativo o compliance officer llegó a España como consecuencia de la reforma del Código Penal en 2010 y 2015, al exigir a las empresas responsabilidades de las conductas delictivas que pudieran cometer su personal y colaboradores.

“Sin entrar en demasiadas profundidades técnicas”, explica Iván Martínez, presidente de la World Compliance Association (WCA), “un compliance officer es la persona o grupo de personas que se ocupa de velar por el efectivo desarrollo y aplicación del compliance en la empresa”. La figura del compliance officer, por tanto, se vuelve indispensable para miles de organizaciones.

Para Iván Martínez, la labor de un compliance officer tiene un importante sesgo solidario y social. “Tenemos en nuestras manos la capacidad de demostrar que hacer negocios de forma ética es mejor, más duradero e incluso más rentable”, comenta. “Podemos mejorar el mundo a través del desempeño ético de las organizaciones”, amplía. “Estamos destinando a corrupción entre el 3 y el 4 % del PIB. El dato quizá no parezca muy relevante, pero si pensamos que con el 1 % del PIB podríamos acabar con la pobreza extrema en el mundo…”.

 Artículo publicado en el número de febrero de la revista Capital, que puede adquirir en el quiosco o en este enlace: https://bit.ly/2H5A4hy