La competencia por la adquisición de la aerolínea portuguesa TAP se intensifica, con Air France-KLM, Lufthansa e IAG como posibles compradores. Estas compañías tienen plazo hasta el sábado, 22 de noviembre, para presentar sus solicitudes de interés, según informaciones recogidas por ‘Bloomberg’. En concreto, Air France-KLM ya ha expresado su intención de participar en la privatización de TAP, mientras que Lufthansa e IAG planean presentar sus propuestas próximamente.
El gobierno portugués ha establecido que los licitadores deben ser aerolíneas o grupos de aerolíneas con ingresos anuales de al menos 5.000 millones de euros en cualquiera de los últimos tres años. Además, del 49,9% de las acciones de TAP que están a la venta, un 5% se reservará para los trabajadores de la aerolínea.
Persiste la presión competitiva en los principales mercados
La oferta de Air France-KLM implica adquirir el 44,9% del capital de TAP. La compañía pretende conservar la marca TAP, mantener Lisboa como centro de operaciones e invertir en su red, tal como afirmó su CEO, Ben Smith: "seguiría invirtiendo en su red «con todas las herramientas de que disponemos".
Por su parte, Luis Gallego, CEO de IAG, destacó en una conferencia de prensa que la adquisición de TAP tiene un «encaje lógico» para el grupo, dada la significativa presencia de TAP en el mercado brasileño, una región donde IAG busca expandirse.
Recientemente, TAP anunció un beneficio neto de 55,2 millones de euros entre enero y septiembre, representando una disminución del 35,2% comparado con el mismo periodo del año anterior. Los ingresos operativos alcanzaron los 3.281,3 millones de euros, aumentando apenas un 0,5% respecto al año anterior, y el Ebitda recurrente se situó en 592 millones de euros, un 11% menos que el año anterior.
El CEO de TAP, Luís Rodrigues, valoró positivamente el desempeño de la aerolínea a lo largo del verano, aunque reconoció los desafíos enfrentados debido a la competencia y las interrupciones operativas causadas por huelgas. A pesar de estos obstáculos, TAP prevé sólidas reservas para el cuarto trimestre, superando ligeramente las del año anterior.
