La constructora catalana Comsa ha obtenido un nuevo contrato ferroviario en México para construir cuatro estaciones de tren, con un valor de 2.891 millones de pesos mexicanos (142 millones de euros). Esta adjudicación se ha realizado en consorcio con las empresas mexicanas Recsa y Vise, tras ser los últimos en competencia, superando a otras empresas españolas como OHLA, Azvi o Aldesa, que no avanzaron a la fase final de la licitación.
El proyecto implica la construcción y diseño de las estaciones ferroviarias de Derramadero, Saltillo, Ramos Arizpe y García. Estas forman parte de la nueva línea de tren de pasajeros entre Saltillo y Nuevo Laredo. Está previsto que las obras comiencen el próximo 27 de abril y se extiendan durante 749 días, es decir, un poco más de dos años.
Este contrato se integra en un macroproyecto de 175.000 millones de pesos mexicanos (8.654 millones de euros) destinado a conectar los 396,3 kilómetros entre Saltillo y Nuevo Laredo mediante una vía doble sin electrificar, con una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora.
Por su parte, la española FCC, junto con su principal accionista, el mexicano Carlos Slim, está participando en la construcción y diseño de un tramo de 111 kilómetros de esta línea, con un presupuesto de alrededor de 1.500 millones de euros. Además, la sevillana Azvi lleva a cabo otro tramo de 8,8 kilómetros en el área metropolitana de Monterrey, con una inversión de 386 millones de euros.
Recientemente, el consorcio en el que participa Comsa también se adjudicó otro contrato valorado en 168 millones de euros. Este es para construir un tramo ferroviario de 1,2 kilómetros en una nueva línea en desarrollo entre Querétaro e Irapuato, que incluye cinco estaciones. Este otro proyecto, que suma un valor total de aproximadamente 6.150 millones de euros, está liderado por la portuguesa Mota Engil y cuenta con la colaboración de otras empresas españolas como Aldesa.
