Endesa, a través de su filial e-distribución, invertirá este año 105 millones de euros en el control forestal, mantenimiento e inspección de su red eléctrica con vistas al verano. Esta cifra representa un aumento del 36% respecto al ejercicio anterior, según informó la compañía. La estrategia busca minimizar las incidencias en los meses de mayor demanda del sistema y reducir el riesgo de incendios cerca de sus infraestructuras.
La compañía utilizará drones de largo alcance, inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas junto con el trabajo de campo para reforzar su red y mejorar la convivencia con el entorno natural. E-distribución gestiona más de 320.000 kilómetros de líneas eléctricas, lo que equivale a dar ocho vueltas al mundo, y abastece a 12,8 millones de clientes en regiones como Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, Cataluña, parte de Extremadura y Ceuta.
El mantenimiento preventivo y la digitalización son claves para mejorar la respuesta ante incidencias y minimizar el tiempo de resolución
Desde principios de año, Endesa ha realizado 17.337 inspecciones de centros de distribución y revisado 11.900 kilómetros de líneas aéreas de alta y media tensión. Estas acciones buscan detectar anomalías de forma temprana, priorizar reparaciones y evitar problemas durante el periodo estival, cuando la demanda y las condiciones climáticas son más exigentes.
Un aspecto destacado de los trabajos de e-distribución este año es la incorporación de 17 drones desarrollados por FuVeX. Estos dispositivos realizan inspecciones termográficas y digitales de las líneas, permitiendo actualizar el gemelo digital de la red, una réplica exacta en un entorno informático que se combina con información en tiempo real de sensores que monitorean su estado. Esta gran cantidad de datos se procesa con inteligencia artificial para mejorar el mantenimiento y priorizar intervenciones.
Además, Endesa destinará 19,8 millones de euros al control de la masa forestal, parte de una estrategia que involucra a más de 2.000 empleados, en su mayoría del entorno local, fomentando así el desarrollo local. Se han recorrido 11.104 kilómetros de líneas aéreas para supervisar la vegetación y actuar de manera preventiva con el objetivo de reducir el riesgo de incendios.
