El Gobierno de Estados Unidos ha dado luz verde a una de las mayores adquisiciones en la historia del sector del entretenimiento, al permitir la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance. La operación fue aprobada el pasado viernes por el Departamento de Justicia, que expresó su confianza en que "la transacción no afectará negativamente a la competencia ni a los consumidores estadounidenses", particularmente en la producción y distribución de películas para salas de cine.
Según explicó la División Antimonopolio del Departamento, "la evidencia muestra una amplia competencia dentro de la industria, lo que ha generado una mayor diversidad de ofertas cinematográficas". Sin embargo, las revisiones sobre los efectos en la competencia continúan en varios estados de EE.UU. y fuera del país, incluidos algunos países de Europa.
La fusión entre Warner Bros. Discovery y Paramount Skydance ha desatado un debate sobre su impacto en la independencia editorial de CNN y otros medios del grupo
Tras la aprobación, el fiscal general de California, Rob Bonta, señaló a CNN que la fusión todavía está bajo investigación por parte del Departamento de Justicia estatal. La aprobación federal contrasta con un acuerdo previo, en el cual Netflix había intentado adquirir el negocio de estudio y transmisión de Warner Bros. Discovery, intención que fue superada por la oferta más ambiciosa de Paramount, que incluye canales como CNN. Este acuerdo se estima en 111.000 millones de dólares, equivalente a unos 94.000 millones de euros.
Críticos de la fusión han expresado su preocupación por la posible pérdida de la independencia editorial de CNN bajo la dirección de Paramount, empresa liderada por el productor David Ellison, hijo del multimillonario Larry Ellison. Este último es un conocido partidario del presidente Donald Trump, quien ha señalado públicamente su deseo de que el canal de noticias cambie de manos, dada su cobertura crítica hacia él.
La senadora Elizabeth Warren, una de las figuras más críticas respecto al acuerdo, calificó la decisión del Departamento de Justicia como una terrible noticia y urgió a los fiscales generales estatales a frenar la fusión. La senadora mencionó casos de despidos y presiones políticas en CBS, propiedad de Paramount, como ejemplos de la posible influencia negativa de la fusión.
