El fabricante de tubos de acero Tubacex ha informado de un beneficio neto de 1,3 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone una caída del 84% en comparación con el mismo periodo de 2025. La compañía ha atribuido este descenso a una menor actividad y a la imposición de aranceles al acero por parte de Estados Unidos, situación que ha "retrasado y condicionado las decisiones de compra e inversión de sus clientes" a nivel global.
La situación se agravó con el estallido de la guerra en Irán a finales de febrero, provocando interrupciones en la producción de su planta en Abu Dabi y disrupciones en la cadena de suministro, impactando directamente en el ritmo de actividad y facturación. Las ventas de Tubacex en el primer trimestre fueron de 154,2 millones de euros, representando un descenso del 15,4% respecto al mismo periodo del año anterior.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de la empresa fue de 20 millones de euros, un 35,4% menos que el año pasado, aunque mantuvo su margen Ebitda en un 13%. La compañía atribuye esto a su disciplina operativa, diversificación geográfica e industrial, y al peso destacado de soluciones de mayor valor añadido.
Tubacex mantiene una visión prudente para el segundo trimestre, en un entorno comercial inestable influido por el conflicto en Oriente Próximo
El resultado neto de explotación (Ebit) de Tubacex fue de 7,4 millones de euros, con una caída del 61,2% respecto al primer trimestre de 2025. El beneficio antes de impuestos se situó en 1,8 millones de euros, comparado con los 11,2 millones del año anterior.
A pesar de las dificultades, la empresa ha logrado generar 6 millones de euros de caja en el trimestre y ha mantenido su deuda financiera neta en 338,8 millones de euros al cierre de marzo. Las prioridades de Tubacex siguen siendo la protección de la rentabilidad, la gestión eficiente del capital circulante y la mejora en la conversión en caja.
