La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) está evaluando las medidas a proponer en el expediente de regulación de empleo (ERE) de Capgemini en España. El objetivo es lograr que el despido colectivo se ejecute de manera justa, equitativa y lo menos traumática posible para los afectados. Este ERE afectará a un máximo de 748 empleados, lo que representa el 6,8% de la plantilla, según indicó la empresa en un comunicado tras la constitución de la mesa de negociación.
CSIF ha manifestado su compromiso de trabajar para que el proceso contemple indemnizaciones justas, adscripciones voluntarias o jubilaciones anticipadas, además de intentar reducir el número de trabajadores afectados. Afrontaremos este procedimiento con la máxima responsabilidad, firmeza y profesionalidad posible, sostuvo el sindicato en su declaración.
El sindicato busca garantizar que el proceso de despido colectivo sea lo menos traumático posible para los trabajadores afectados.
Ayer se formalizó la mesa de negociación del ERE de Capgemini, en la que la dirección de la multinacional francesa esgrimió causas económicas, productivas y organizativas para justificar el ajuste. Según CSIF, Capgemini argumentó que el sector tecnológico está enfrentando numerosos cambios debido a una continua evolución, la presión de una competencia agresiva y la demanda de clientes de reducir costes.
Además, la empresa mencionó como factores el impacto de las pérdidas económicas de los años anteriores, la transformación del mercado impulsada por la inteligencia artificial y las nuevas expectativas de los clientes.
