Trabajadores de Glovo se concentraron este sábado en Pamplona como parte de las tres jornadas de huelga convocadas a nivel nacional. La protesta surge contra los despidos anunciados por la empresa y para denunciar las "condiciones de trabajo represivas y violentas", al tiempo que se reclama la negociación de un nuevo convenio colectivo.
Alrededor de veinte personas se congregaron junto a la Avenida de las Merindades desplegando una pancarta que decía: "Riders de Glovo. No al ERE. No a los despidos. No a la represión". Durante la manifestación, se portaron banderas del sindicato CCOO y se gritaron consignas como "Glovo, escucha, estamos en la lucha" y "Convenio ya, basta de precariedad". Esta es la segunda jornada de huelga, la única que abarca toda la jornada laboral, después de un paro este viernes de 20:00 a 00:00 horas. Este domingo, el paro será de 12:00 a 16:00 horas.
La huelga ha logrado visibilizar el conflicto y destapar lo que se considera una estrategia oscura de Glovo para eludir sus responsabilidades laborales.
Pablo Díaz, presidente del comité de empresa de Glovo en Navarra, ha reconocido las dificultades para calcular el seguimiento de la huelga por tratarse de una plataforma tecnológica. Sin embargo, destacó que lograron paralizar un restaurante en Pamplona durante la jornada del viernes. Díaz acusó a Glovo de intentar fragmentar la plantilla y recurrir a subcontratas para gestionar la demanda durante el paro, lo que consideran una vulneración del derecho de huelga.
Por su parte, Lucía Sesma, secretaria general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Navarra, ha declarado que, ante la presión sindical, la empresa "se quitó la máscara" y anunció un despido colectivo que afectará a 766 empleados en todo el país. Sesma criticó que Glovo utiliza un régimen sancionador ilegal y convenios colectivos caducados para justificar despidos masivos, que califican de EREs encubiertos. Además, ha alertado sobre la persecución sindical que sufren los trabajadores que intentan organizarse.
El comité de empresa de Glovo en Navarra, que fue el primero en constituirse a nivel nacional, actualmente cuenta con 80 delegados de CCOO en toda España. Ante la situación actual, los trabajadores reclaman el cese de las sanciones ilegales, los despidos injustos y la negociación de un nuevo convenio colectivo. Sesma subrayó la necesidad de seguir luchando para enfrentar la imposición de un modelo de externalización que consideran perjudicial.
