La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha criticado la efectividad de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela, implementada en diciembre, al señalar que no ha logrado reducir el spam telefónico. Un comunicado emitido por la organización informa que el 98% de los consumidores siguen recibiendo llamadas comerciales no solicitadas, con un aumento significativo en la frecuencia de estas comunicaciones. En concreto, el porcentaje de personas que reciben más de 10 llamadas al mes ha aumentado del 37% al 58% en el último año.
La OCU ha subrayado que será necesario esperar a que finalice el plazo de adaptación de 12 meses contemplado en la norma para evaluar su verdadero impacto. Entretanto, ha apelado a las empresas que ofrecen servicios básicos como gas, electricidad, telecomunicaciones y finanzas a que adopten el uso de los prefijos 400 en sus llamadas comerciales. Además, ha instado a la Administración Pública a establecer un registro público para identificar la procedencia de las llamadas, permitiendo a los consumidores saber quién les contacta y posibilitando la denuncia de posibles abusos.
Asimismo, la OCU ha recordado a los consumidores que cualquier contrato derivado de una llamada comercial no consentida es inválido. A partir del 12 de junio, se prohibirá la contratación telefónica del suministro eléctrico, a menos que sea solicitada previamente por el usuario o que esta se inicie por el propio consumidor, disposición que la organización espera que se aplique también al suministro de gas.
La OCU ha exigido medidas inmediatas para que los consumidores puedan identificar fácilmente a las empresas y ejercer sus derechos de protección de datos.
Finalmente, la organización ha destacado que las prácticas de spam telefónico generan molestias significativas a los usuarios, quienes recurren a diversas estrategias para contrarrestarlas. Entre ellas, un 45% utiliza la detección automática de spam en sus dispositivos móviles y un 18% se ha apuntado a la lista Robinson. Sin embargo, acciones como bloquear números (70%) resultan ineficaces ante la multitud de líneas empleadas por las empresas, y el hábito de no contestar llamadas desconocidas (43%) puede implicar perder contactos genuinos.
