Las acciones de Indra han cerrado la sesión de este martes con un incremento del 0,36%, alcanzando los 50,74 euros. Este aumento se produce después de que la empresa anunciara la salida de José Vicente de los Mozos como consejero delegado, prevista para el próximo 30 de junio. La compañía ha iniciado un proceso para encontrar a su sucesor.
Indra comenzó la jornada con una caída del 1,5%, pero logró remontar con alzas superiores al 2% durante el día. En lo que va de año, sus acciones se han revalorizado un 4,6% y han experimentado un crecimiento del 62% en el último año. La capitalización de mercado de la empresa alcanzó los 9.023 millones de euros al cierre de este martes.
La inestabilidad en la dirección de Indra es vista por los analistas como un factor negativo que podría frenar la continuidad de la estrategia del grupo en un momento clave
Renta 4 considera que la salida de De los Mozos añade incertidumbre, mientras que XTB destaca que la noticia sorprendió, dado que se esperaba que el ejecutivo continuara en su posición. Banco Sabadell también advierte que la gobernanza inestable podría tener un impacto negativo en las acciones hasta que se presente un sustituto y se aclaren las implicaciones para las operaciones corporativas.
De los Mozos, quien lleva tres años al frente de Indra desde mayo de 2023, ha aumentado el valor de la acción y promovió una fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), aunque esta última no ha prosperado por el momento. Además, es presidente del comité ejecutivo de Ifema. Su salida coincide con el reciente nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo, un cargo que asumió el pasado 2 de abril, en sustitución de Ángel Escribano para cerrar una crisis de gobernanza en Indra.
Con Simón en la presidencia, el consejo de administración deberá decidir el nuevo enfoque de liderazgo. Según fuentes cercanas, se podrían considerar varias alternativas, incluyendo el fichaje de un nuevo consejero delegado con funciones ejecutivas, o conferirle a Simón un papel más activo en la gestión, similar a estructuras previas que combinaban presidencia ejecutiva con consejería delegada.
El futuro de la gobernanza en Indra queda a la espera de la deliberación y el acuerdo del consejo de administración, así como de la posterior ratificación por parte de la junta general de accionistas. Con la salida de De los Mozos, la firma enfrenta un nuevo reto en su gestión, después de superar la presión ejercida por la SEPI, accionista mayoritario con un 28% del capital, que tuvo como consecuencia la dimisión de Escribano el pasado 1 de abril.
