Un informe del Tribunal de Cuentas revela que un contrato de trenes de ancho métrico de Renfe incurrió en un sobrecoste de 19,4 millones de euros debido a que las especificaciones técnicas exigidas eran incompatibles con la infraestructura. El informe, que analiza la contratación de 31 trenes de ancho métrico y seis trenes alpinos para el periodo 2020-2024, examina si dichos contratos respetaron la legalidad, eficiencia y buena gestión.
Según el Tribunal, la realización del contrato sufrió demoras debido a que Renfe incluyó prescripciones técnicas inejecutables en los pliegos. Esto se debió a que los gálibos, dimensiones máximas permitidas para los trenes, eran incompatibles con las vías existentes. El organismo destaca que Renfe podría haber evitado este problema consultando sus bases de datos o solicitando información a Adif, algo que no hizo, evidenciando una falta de diligencia significativa que resultó en importantes consecuencias.
El informe revela una falta de diligencia en la gestión de Renfe que tuvo importantes consecuencias financieras
Además, el informe señala que, pese a conocer en febrero de 2021 la imposibilidad de implementar los gálibos solicitados, Renfe no resolvió el contrato y, en un giro inesperado, formalizó una modificación contractual no ajustada a derecho en noviembre de 2024. Esta decisión, apoyada por un informe jurídico con deficiencias, incrementó en 11,9% el coste original del contrato, llegando a ascender a 218,8 millones de euros sin IVA.
En cuanto a los trenes alpinos, la fiscalización del Tribunal indica que no se cumplió el plazo de ejecución del contrato debido a las obras de remodelación de la infraestructura ferroviaria por Adif. Renfe tampoco solicitó información previa a Adif ni cumplió con el principio formal de contratación pública al ampliar plazos y modificar condiciones contractuales tácitamente, alejándose de las normas aplicables.
