La vivienda se consolida como el principal problema en España, según el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de mayo. El estudio revela que las menciones referentes a la vivienda han alcanzado casi el 50% en los cuestionarios, marcando un nuevo récord. Además, este asunto lidera la lista de preocupaciones personales, con un 30,7% de los encuestados señalándolo como su mayor inquietud.
Tras la caída del decreto de alquileres, este aumento en menciones sobre la vivienda coincide con la decisión del Congreso de no aprobar las medidas que incluían un límite del 2% para el aumento de precios de alquiler y una prórroga de contratos hasta 2027. Estas medidas estuvieron en vigor entre marzo y abril. La preocupación por el acceso a la vivienda se refleja claramente en los resultados del estudio, donde este tema supera por cinco puntos a su registro anterior de abril.
El barómetro de mayo también destaca que la crisis económica se mantiene como el segundo problema más relevante, con un 20,7% de menciones, aunque esto representa una disminución de cuatro puntos respecto al mes anterior. Por su parte, la inmigración sube al tercer puesto con un 18,9%, incrementando tres puntos desde abril. La sanidad, influenciada por la crisis del hantavirus, ha escalado posiciones, situándose ahora en el cuarto lugar con un 17,8% de las menciones, su cifra más alta desde noviembre de 2023.
La vivienda ha alcanzado casi el 50% de menciones en las encuestas del CIS, estableciéndose como el principal problema en España
En cuanto a la calidad del empleo, este aspecto ha descendido al quinto lugar, obteniendo un 16,8% tras haber alcanzado un récord del 19,2% el mes anterior. Otras preocupaciones destacadas incluyen el paro (14,1%), el Gobierno y los partidos (12,7%), problemas políticos en general (12,1%) y el mal comportamiento de los políticos (9,5%). Cierra la lista de los diez principales problemas la corrupción, que obtiene un 9,1% de menciones.
El informe del CIS también recoge la percepción sobre la situación económica: el 53,5% de los encuestados la considera buena o muy buena, mientras que el 38,1% opina lo contrario. Además, el 26% reconoce tener dificultades económicas, frente al 63,6% que asegura que sus finanzas personales marchan bien o muy bien.
