La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) analizó este martes en su Asamblea General Ordinaria el estado financiero de la organización, calificando su situación como "de gran solvencia". En 2025, la RFEF alcanzó ingresos de 387 millones de euros, superando las previsiones en 14,7 millones. Eduardo Bandrés, tesorero de la entidad, indicó que el activo de la RFEF es de 319,6 millones de euros, ligeramente inferior a los 324,8 millones del año anterior, aunque manteniendo una situación de solvencia "cómoda".
El tesorero destacó que el activo corriente ha aumentado y se ha reducido el pasivo corriente. Las inversiones financieras a largo plazo han pasado a corto plazo, con un total de 157 millones de euros, complementados por una tesorería suficiente para afrontar pagos. Además, la adquisición de un inmueble el 3 de octubre de 2025, con una superficie de 7.500 metros cuadrados destinada a oficinas, almacenes, parkings y otros servicios, por 13,8 millones de euros, fue resaltada como parte de sus inversiones.
La posición financiera de la RFEF es sólida, con todos los indicadores en verde, lo que garantiza una situación de solvencia
Bandrés señaló que el fondo de maniobra es de 58 millones de euros, 10 más que el año anterior, y que los fondos propios superan los 125 millones. Los ratios de liquidez y solvencia han mejorado, alcanzando 1,34 y 1,82, respectivamente. El resultado del ejercicio fue de 3 millones de euros, dedicado al fondo social, a pesar de un resultado de explotación negativo de -2,8 millones, compensado por las inversiones financieras.
Por su parte, Emilio Herrero, director de Administración y Finanzas, informó que los ingresos de la RFEF ascendieron a 387 millones de euros, con una diferencia positiva de 14,7 millones respecto al presupuesto. Se liquidaron 20,8 millones en licencias federativas, y los ingresos por derechos audiovisuales fueron de 117,2 millones, ajustándose casi a lo previsto. La caída de un contrato con China afectó los ingresos en 700.000 euros.
La RFEF ingresó 33,5 millones en participación y organización de competiciones gracias al triunfo en la Liga de Naciones femenina y 19,2 millones en taquillas, especialmente por la final de la Copa del Rey y la Nations League masculina en Múnich. Los ingresos financieros previstos de 4,1 millones finalmente alcanzaron 6,3 millones, a causa de una tesorería bien gestionada en productos de bajo riesgo. Los gastos cerraron el año en 384 millones de euros, 11,7 millones más de lo presupuestado, destacando 74,5 millones en ayudas a clubes y 66,6 millones en selecciones y estructuras técnicas.
