Las selecciones de Brasil, Alemania e Italia, históricas potencias del fútbol mundial, han vuelto a quedar fuera de la lucha por el título en el Mundial 2026, sumando decepciones a sus recientes actuaciones. Brasil, consagrada campeona en cinco ocasiones, cayó eliminada en octavos de final ante Noruega, que venció por 1-2 con un destacado doblete de Erling Haaland. Este revés también marcó la despedida de Neymar Jr. del torneo y deja a la 'Canarinha' fuera de las rondas decisivas por primera vez desde Italia 1990.
Los planes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) con Carlo Ancelotti a la cabeza siguen mirando hacia el Mundial de 2030, pero la eliminación prematura ante Noruega rompe las expectativas que rodeaban a su equipo. Desde su última consagración en 2002, Brasil ha sufrido únicamente eliminaciones frente a equipos europeos: en 2006 y 2010 fue superada por Francia y Países Bajos, y más recientemente por Alemania, Bélgica, Croacia y ahora Noruega. La actual generación carece del talento de antaño, dependiendo en gran medida de Vinícius Júnior tras la lesión de Raphinha.
En el Mundial 2026, las legendarias selecciones de Brasil, Alemania e Italia no lograron brillar, dejando el torneo sin sus más laureados contendientes
La decepción de Alemania fue igualmente notable. Dirigidos por Julian Nagelsmann, quien dimitió tras el torneo, llegaron a dieciseisavos donde se encontraron con Paraguay. La resistencia sudamericana se extendió hasta la tanda de penaltis, dejando a Alemania fuera del Mundial sin haber superado una única eliminatoria desde 2014. La selección alemana, que fue campeona en ese año, se enfrenta ahora a la falta de una generación que mantenga su legado ganador.
Por su parte, Italia nuevamente se quedó fuera del Mundial al no obtener su boleto tras caer en la repesca ante Bosnia y Herzegovina. Este tercer fracaso consecutivo en clasificaciones al máximo torneo refleja una profunda crisis que el equipo transalpino no logra superar desde su última participación en 2014.
La ausencia de estas tres potencias históricas abre nuevas oportunidades para selecciones como Argentina, actual campeona con tres títulos, que aspira a igualar a Alemania e Italia revalidando su corona. Francia, con dos Mundiales en su haber, busca unirse a la lista de selecciones con tres finales consecutivas, mientras que Uruguay, Inglaterra y España también tienen sus ojos puestos en añadir una nueva estrella a sus camisetas.
