El Tribunal de Cuentas Europeo ha lanzado una advertencia sobre la gestión de los 43.000 millones de euros del fondo europeo de recuperación destinados a mejorar la eficiencia energética de las viviendas. Según el organismo, esta financiación ha priorizado reformas rápidas y fáciles en lugar de apostar por rehabilitaciones profundas que podrían ofrecer un mayor impacto en términos de ahorro energético y sostenibilidad a largo plazo.
El Tribunal critica que ni la Comisión Europea ni los Estados miembro cuentan con mecanismos suficientes para verificar y medir de manera fiable la rentabilidad y los verdaderos ahorros energéticos obtenidos a través de estas inversiones. La situación es crítica, según señala el informe, ya que cerca del 75% de los edificios en la Unión Europea siguen siendo ineficientes energéticamente, y el parque residencial es responsable de aproximadamente una cuarta parte del consumo energético europeo. Por ello, el organismo subraya la urgencia de impulsar reformas integrales que reduzcan significativamente el consumo y las emisiones.
Los auditores indican que los fondos están siendo utilizados principalmente en proyectos de baja y media complejidad, en detrimento de reformas integrales que podrían generar ahorros energéticos superiores al 60%
Las visitas de auditoría realizadas en varios Estados miembro han revelado que los proyectos no se seleccionan en función de su potencial de ahorro energético ni se priorizan aquellos hogares con mayores necesidades. Esto ha llevado a una asignación de recursos orientada a la rapidez de ejecución en lugar de basarse en el impacto.
Además, el informe cuestiona el sistema de seguimiento utilizado tanto por la Comisión como por los Estados miembro. De las 111 medidas de rehabilitación revisadas, solo tres contaban con objetivos de ahorro energético específicos. La medición del progreso se ha estado realizando a través de indicadores como el número de viviendas rehabilitadas o la superficie renovada.
Ante estos hallazgos, el Tribunal de Cuentas recomienda que la Comisión Europea reoriente las ayudas futuras hacia rehabilitaciones profundas, establezca objetivos relacionados con el ahorro energético, y refine la metodología para medir resultados y evaluar la rentabilidad de las inversiones. Esto debería formar parte del próximo programa presupuestario de la Unión Europea.
En respuesta al informe, la Comisión Europea defiende el diseño del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), señalando que no obligaba a los Estados miembro a financiar exclusivamente rehabilitaciones profundas. Destacan que muchos gobiernos optaron por proyectos que beneficiaran a un mayor número de viviendas con el objetivo de acelerar la ejecución. Sin embargo, algunos Estados sí incluyeron reformas más ambiciosas.
La Comisión acepta parcialmente las recomendaciones del Tribunal en lo que respecta a mejorar el seguimiento de estas inversiones en el próximo presupuesto europeo, aunque rechaza las críticas relacionadas con los certificados de eficiencia energética. Según Bruselas, estos certificados son una herramienta "sólida" para estimar el ahorro energético, a pesar de que no ofrezcan resultados con precisión absoluta.
