El sector energético ha puesto en relieve el papel crucial que tendrán las moléculas verdes, como el hidrógeno verde, los biocombustibles de segunda generación y los biogases, en la descarbonización de sectores difíciles de electrificar. Este tema fue el eje central de una jornada organizada por el Club Español de la Energía (Enerclub) para presentar el informe "¿Por qué Europa necesita moléculas verdes?", elaborado por Moeve con la colaboración de PwC.
Carlos Barrasa, vicepresidente ejecutivo de Commercial & Clean Energies de Moeve, resaltó que las moléculas verdes representan "la gran oportunidad de reindustrializar España" y convertirla en un motor energético para Europa. "Como país, contamos con todas las condiciones para transformarnos en un hub industrial de moléculas verdes que refuerce nuestra competitividad y cree empleo de calidad", afirmó Barrasa.
Durante el evento, donde participaron representantes de empresas como Iberdrola, Repsol, Endesa, Naturgy, BP, EDP y Enagás, los directivos coincidieron en señalar la gran oportunidad para España en la producción de estas nuevas soluciones energéticas. Además destacaron la importancia de la complementariedad de las moléculas verdes con las energías renovables, lo que permitirá reforzar la autonomía energética y la competitividad industrial europea. El estudio estima que las moléculas verdes podrían reducir hasta un 50% la dependencia energética exterior de Europa para 2040.
Las moléculas verdes tienen el potencial de sustituir hasta un 50% de la demanda actual de combustibles fósiles en Europa en 2050
El informe indica que estas moléculas podrían disminuir las emisiones de CO2 en un 22%, especialmente en sectores donde la electrificación presenta dificultades, como la industria pesada y el transporte pesado por carretera, aéreo y marítimo. Según el estudio, España está en una posición privilegiada para liderar el desarrollo de moléculas verdes a gran escala en Europa, gracias a sus condiciones favorables de producción y a una red de infraestructuras avanzada. Se estima que este liderazgo podría generar un impacto económico adicional de 15.600 millones de euros y la creación de 181.000 empleos hasta 2040.
Vega Tapia, responsable de asuntos institucionales para España y Portugal de BP, destacó que el país dispone de "las mejores condiciones para producir moléculas verdes", lo que se refleja en la amplia cartera de proyectos de hidrógeno en desarrollo. María del Carmen Vozmediano, directora de Centrales de Ciclos Combinados e Hidrógeno Verde de Iberdrola, señaló que el hidrógeno verde actúa como un motor de crecimiento para las energías renovables. De igual modo, Carolina Ibáñez, gerente de Sostenibilidad de Repsol, subrayó el compromiso de la compañía con los biocombustibles, anticipando que para 2028 alcanzarán una capacidad de producción de 1,5 millones de toneladas anuales.
