La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha expresado su descontento con el nuevo Reglamento europeo sobre derechos de los pasajeros aéreos. Este reglamento, cuya ratificación definitiva por el Consejo de la Unión Europea está prevista para agosto, ha sido criticado por introducir un "claro retroceso" en la protección de los usuarios, según la OCU. Entre las críticas se encuentran aspectos como el cobro del equipaje de cabina y la falta de actualización en las indemnizaciones por retrasos y cancelaciones.
OCU ha señalado que las compensaciones económicas no han cambiado desde hace 13 años, a pesar de un incremento del 34% en el Índice de Precios de Consumo (IPC) armonizado de la Eurozona en el mismo periodo. Además, lamenta que la regulación no ofrezca mecanismos prácticos para facilitar a los afectados la tramitación de reclamaciones ante las aerolíneas.
Uno de los aspectos más críticos del reglamento es la regulación del equipaje de cabina. La normativa actual solo permite llevar sin cargo un "artículo personal" de pequeñas dimensiones, como un bolso o una mochila pequeña. La OCU critica que esto supone una pérdida de derechos respecto a la jurisprudencia anterior, que permitía el transporte gratuito de una maleta de cabina estándar.
Además, la OCU advierte sobre una potencial inseguridad jurídica debido a la falta de una definición clara sobre las dimensiones de este equipaje, lo que podría permitir a las aerolíneas establecer sus propios estándares.
Las compensaciones por cancelaciones o retrasos se mantienen entre 250 y 600 euros, según la distancia del viaje. La OCU argumenta que estas cuantías han perdido su poder adquisitivo debido a la inflación. Además, critica que las aerolíneas sigan pudiendo reducir estas indemnizaciones en un 50% en vuelos de larga distancia bajo ciertas condiciones.
En cuanto a la transparencia, el reglamento exige a los operadores informar a los pasajeros sobre incidencias y compensaciones posibles, pero los consumidores consideran estas medidas "insuficientes". Se desecha la idea de incluir sistemas automáticos para el resarcimiento económico inmediato, como formularios autocumplimentados.
Pese a las críticas, OCU reconoce mejoras en los derechos de pasajeros vulnerables. Las nuevas normas priorizan el embarque de personas con discapacidad, mujeres embarazadas y menores. También prohíben los recargos que impedían sentar a los menores de 14 años junto a sus adultos acompañantes.
Además, el reglamento ha eliminado las cláusulas comerciales de 'no show' y otros cargos extra no esenciales, como las correcciones tipográficas en reservas. Las "circunstancias extraordinarias" que podrían eximir a las aerolíneas del pago de indemnizaciones han sido limitadas a eventos fuera del control de la compañía, como conflictos bélicos o meteorología extrema, y se revisarán cada cinco años.
La OCU sostiene que la normativa supone un retroceso en la protección de los derechos de los pasajeros aéreos, a pesar de algunas mejoras para colectivos vulnerables
