La imputación de Juanma Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez, ha generado preocupación dentro del PSOE. Serrano, investigado por la Guardia Civil por presuntos comportamientos delictivos, enfrenta un panorama adverso. Fuentes de la Ejecutiva Federal socialista han manifestado a Europa Press su inquietud ante este nuevo caso de corrupción que involucra a un colaborador cercano al presidente del Gobierno.
En la dirección del partido defienden la actuación de Sánchez, al que consideran el primer perjudicado. Según apuntan, el presidente del Gobierno muestra signos de afectación por los diversos problemas judiciales que han surgido dentro de su círculo más cercano. Además, aseguran que el PSOE está afrontando la situación con seriedad, manteniendo reuniones para decidir los pasos a seguir.
La preocupante sucesión de casos judiciales ha puesto al PSOE en estado de alerta, pero su cúpula defiende la gestión presidencial
Entre los casos recientes que han afectado al núcleo del PSOE se encuentra el del exministro José Luis Ábalos, condenado a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo. A su vez, Santos Cerdán, exsecretario de Organización, está siendo investigado por presuntas irregularidades en contratos públicos. En una reciente comparecencia, Sánchez descartó un adelanto electoral a pesar de estas controversias, defendiendo la limpieza de su Gobierno.
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, imputó recientemente a Serrano en el 'caso Leire Díez', acusándolo de participación preeminente en supuestas irregularidades en contratos públicos y maniobras para sabotear causas judiciales contra los socialistas. Serrano ha sido un colaborador cercano a Sánchez desde que asumió la Secretaría General del PSOE en 2014, manteniendo un vínculo estrecho con él incluso tras ser nombrado presidente de Correos en 2018.
Sin embargo, algunas voces dentro del partido, incluyendo parlamentarios e influyentes cargos autonómicos, exigen que Sánchez rinda cuentas por estas situaciones. Algunos critican que, en el mejor de los casos, el presidente ha seleccionado mal a sus colaboradores, y en el peor, sabía de sus actividades o las promovía. La gravedad de la situación radica, según estas fuentes, en que se haya utilizado el nombre y los recursos del PSOE para atacar a jueces.
A pesar de todo, hay quienes consideran que Sánchez mantendrá un perfil bajo y esperará el parón veraniego antes de pronunciarse personalmente sobre el tema.
