El Congreso de los Diputados celebra este martes un Pleno extraordinario para debatir y votar por primera vez la senda de déficit y los objetivos de estabilidad presupuestaria propuestos para los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027. La propuesta enfrenta el rechazo de los partidos PP, Vox y Junts, que juntos constituyen una mayoría en la Cámara.
La senda del déficit y los objetivos presupuestarios son esenciales antes de presentar formalmente el proyecto de Presupuestos en el Congreso, una presentación que el Gobierno espera realizar tras el verano. En una reciente intervención en el Consejo de Ministros, el ministro de Hacienda, Arcadi España, instó a los partidos a dejar de lado los intereses partidistas y pensar en el bien común. Sin embargo, las formaciones mencionadas ya han declarado su intención de votar en contra, lo que podría llevar a una segunda votación en otro Pleno extraordinario convocado para el 23 de julio. En caso de un nuevo rechazo, el Gobierno planea continuar con una senda de déficit diferente, ajustándose a los límites fiscales de la Unión Europea, estrategia respaldada por la Abogacía del Estado.
El Gobierno enfrenta el reto de avanzar con su propuesta a pesar de la esperada oposición de una mayoría en el Congreso
En la senda de estabilidad planteada para 2027-2029, se prevé que el déficit de las administraciones públicas sea del 1,8% del PIB en 2027, bajando progresivamente a 1,6% en 2028 y 1,5% en 2029. La mayor carga corresponderá a la Administración Central, mientras que las comunidades autónomas contarán con un déficit de tan solo el 0,1%, algo que el PP ha criticado junto al margen fiscal de 5.849 millones de euros disponible para estas regiones. Además, Hacienda ha determinado que los ayuntamientos deberán mantener equilibrio presupuestario en este período, y la Seguridad Social deberá reducir su déficit al 0,2% en 2027 y al 0,1% en los dos años siguientes.
En relación al techo de gasto, este alcanza un máximo histórico de 226.032 millones de euros para 2027, representando un aumento del 6,6% respecto a 2026. No obstante, Junts ha mostrado su inconformidad dado que la mayoría de los fondos están destinados al Estado en lugar de a las autonomías. Por su parte, la línea descendente de la deuda pública sigue con una previsión de reducción al 97,6% del PIB para 2027, al 96,4% para 2028 y al 95,3% para 2029.
La reducción de deuda también supondrá un desafío para la Administración Central y la Seguridad Social, con metas del 77,6% del PIB para 2027 y una disminución constante hasta llegar al 76,6% en 2029. Las comunidades deberán ajustarse a una reducción similar de ratios de deuda, comenzando en un 18,9% en 2027. Para las entidades locales, el objetivo es reducir la deuda al 1% en 2029. Finalmente, el ministro de Hacienda anunció que la regla de gasto se establecerá en el 4% para 2027, decreciendo gradualmente hasta el 3,6% en 2029.
