El Índice de Precios de Consumo (IPC) en Estados Unidos registró en junio un incremento interanual del 3,5%, disminuyendo en comparación con el 4,2% de mayo, según informó la Agencia de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. Esta ralentización en la subida responde principalmente a un menor aumento en los precios de la energía, que subieron un 15,7% interanual frente al 23,5% de mayo. Sin embargo, los alimentos mostraron un encarecimiento del 3%, ligeramente inferior al mes anterior.
La inflación subyacente, que no considera la volatilidad de la energía ni de los alimentos frescos, se redujo al 2,6% en junio, desde un 2,9% en mayo
En términos intermensuales, la tasa de inflación en junio retrocedió un 0,4% respecto a mayo, donde previamente había aumentado un 0,5%. Esta fue la caída mensual más significativa desde abril de 2020. La reducción está vinculada a una notable baja del 5,7% en los precios de la energía durante el mes, tras incrementos previos del 3,9% en mayo, 3,8% en abril y 10,9% en marzo. A diferencia, el índice de precios de los alimentos experimentó un aumento del 0,2% en junio.
