La Fórmula 1 enfrentará un significativo desembolso económico tras el incidente ocurrido durante el Gran Premio de Las Vegas 2023, relacionado con una tapa de alcantarilla defectuosa. Liberty Media, propietaria de la competición, alcanzó un acuerdo extrajudicial de tres millones de dólares (aproximadamente 2,63 millones de euros) para resolver una demanda colectiva presentada por numerosos aficionados afectados, según informa la agencia dpa refiriéndose a medios estadounidenses.
El problema se generó cuando la primera sesión de entrenamientos fue interrumpida apenas 19 minutos después de su inicio debido a una tapa de alcantarilla en mal estado, que causó daños en los vehículos del español Carlos Sainz, el francés Esteban Ocon y el chino Guanyu Zhou. Esta situación llevó a la suspensión temporal de las actividades, afectando a unos 32.000 espectadores con derecho a presentar reclamaciones.
El regreso de la Fórmula 1 a Las Vegas, tras varias décadas, se vio empañado por la polémica del incidente con la tapa de alcantarilla
En el acuerdo, ni Liberty Media ni los organizadores del Gran Premio de Las Vegas han aceptado responsabilidad alguna. La audiencia final sobre el caso está programada para el próximo 4 de noviembre en un tribunal federal de distrito de Nevada, según se dio a conocer durante la carrera de Fórmula 1 celebrada en Hungría.
El incidente provocó la retirada de todas las tapas de alcantarilla a lo largo del circuito, incluido el famoso Strip, que fueron reemplazadas con arena y asfalto. Los pilotos pudieron completar la segunda sesión de entrenamientos tras un retraso de dos horas y media. Como compensación, la Fórmula 1 ofreció vales de merchandising a los aficionados que habían adquirido entradas por varios cientos de dólares para la jornada inaugural. Sin embargo, el bufete de abogados de Las Vegas que representa a los demandantes indicó que no se ofreció a los espectadores un reembolso por el costo de las entradas.
