El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el doctor Hans Henri P. Kluge, ha emitido una advertencia sobre los efectos perjudiciales del humo de los incendios, que puede desplazarse largas distancias y agravar problemas cardíacos, respiratorios y de salud mental. Estas repercusiones son especialmente preocupantes para personas mayores, niños, mujeres embarazadas y quienes sufren enfermedades crónicas.
Kluge ha destacado que estos incendios, que recientemente han afectado a países como España, también pueden interrumpir el acceso a la atención médica y a otros servicios públicos. En los últimos cuatro años, los incendios forestales han aumentado un 57% en toda Europa, con un notable incremento en algunas regiones entre enero y julio de este año. En particular, Portugal y España han registrado un aumento de más del 100% en el número de incendios forestales con respecto al mismo periodo de 2025.
"Los incendios forestales destruyen hogares y medios de subsistencia, obligan a evacuar a la población y ejercen una enorme presión sobre los servicios de emergencia y los sistemas de salud"
Kluge ha subrayado que, además, trágicamente, los incendios se cobran vidas. Ante esta situación, ha recomendado a quienes viven o transitan por zonas afectadas que sigan las indicaciones oficiales, eviten los incendios activos si es seguro y limiten los viajes no esenciales. Además, ha aconsejado el uso de mascarillas protectoras adecuadas si se debe salir al aire libre cerca del humo. También ha señalado la importancia de buscar atención médica ante síntomas como dificultad para respirar o dolor en el pecho.
Asimismo, el director de la OMS ha llamado a los gobiernos a proporcionar alertas oportunas sobre incendios forestales, condiciones meteorológicas adversas y calidad del aire. Destacó la necesidad de ofrecer consejos sanitarios claros, y asegurarse de que la Atención Primaria y de urgencias sea accesible. También ha reclamado que se ofrezcan espacios con aire limpio y climatizado y líneas de ayuda para las personas en mayor riesgo.
Por último, Kluge ha advertido que, a medida que el cambio climático provoca un aumento de la temperatura global, es fundamental prepararse para incendios forestales más frecuentes e intensos. En esta línea, ha indicado que la OMS/Europa trabaja con los países para evaluar riesgos, planificar emergencias y elaborar directrices que protejan a la población del humo y el calor extremo, además de fortalecer la resiliencia de los servicios e instalaciones sanitarias.
