La Comunidad de Madrid ha interpuesto una denuncia contra el Rayo Vallecano por bloquear el acceso al Estadio de Vallecas a personal técnico y operarios encargados de realizar obras de mantenimiento urgente. Estas obras derivan de deficiencias de seguridad detectadas en el recinto, lo que llevó a la suspensión cautelar de la concesión del estadio. Según la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, los responsables del club impidieron la entrada del personal especializado enviado por el Gobierno regional para llevar a cabo las labores necesarias.
El Ejecutivo autonómico ha afirmado que, debido a esta negativa, el club carece de título jurídico suficiente para seguir operando en el recinto, el cual ha pasado a estar bajo la supervisión de la Comunidad de Madrid mientras se tramita el proceso para rescindir la concesión. Este miércoles, a las 9 de la mañana, representantes del Gobierno regional se personaron en el estadio junto con técnicos de jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación. No obstante, ante la imposibilidad de acceder, los operarios comenzaron los trabajos en un edificio cercano cedido a federaciones deportivas, aunque el equipo de jardinería no pudo atender el césped del campo.
Mariano de Paco Serrano, consejero de Cultura, Turismo y Deporte, ha acusado al club de deteriorar la imagen y el prestigio tanto del Rayo Vallecano como del estadio
El Rayo Vallecano, a su vez, ha presentado un escrito ante la Administración solicitando documentación que, según la Comunidad de Madrid, ya le había sido enviada previamente. El Ejecutivo regional ha calificado esta solicitud como una nueva maniobra dilatoria por parte del club. "Cada día que el equipo no pueda jugar en su estadio será responsabilidad de la directiva del club", advirtió de Paco Serrano.
La suspensión cautelar de la concesión se originó tras una auditoría técnica que evidenció graves deficiencias en la seguridad del estadio, obligando a tomar medidas de forma inmediata. Durante una rueda de prensa, el consejero explicó la necesidad de estas acciones destacando que "no se podía garantizar la seguridad de las personas". La Comunidad de Madrid ya trabaja en la creación de un nuevo contrato para la gestión del estadio, que impondrá mayores exigencias para evitar la repetición de situaciones similares.
