IAG ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que obtuvo un beneficio neto de 1.033 millones de euros durante el primer semestre, lo que representa una disminución del 20,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este descenso se debe al impacto del aumento de los precios del combustible, a raíz del conflicto militar en Oriente Próximo.
El grupo mantiene una cobertura del 70% para el queroseno durante lo que resta de año. Según las estimaciones del 27 de julio de 2026, los costes de combustible se elevarán a unos 8.600 millones de euros, lo que representa 300 millones menos que en junio y 400 millones menos que en mayo. IAG destaca que ha recuperado cerca del 60% del incremento de estos costes a través del aumento de ingresos y medidas de reducción de gastos, alineándose con sus previsiones.
En términos generales, el grupo ingresó 16.064 millones de euros, un 1% más que el año anterior, de los cuales 14.082 millones corresponden a ingresos por pasajes. El beneficio de explotación alcanzó los 1.608 millones, registrando una caída del 14,4% en relación a doce meses antes. En cuanto al tráfico, las aerolíneas del grupo, que incluyen British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level, transportaron a 58 millones de pasajeros entre enero y junio, lo que supone un leve aumento del 0,2%, manteniendo la ocupación estable con un incremento del 0,9%.
IAG está bien posicionada para afrontar desafíos a corto plazo gracias a su diversificada cartera de marcas de primer nivel en grandes mercados con márgenes líderes en el sector
Al frente de la empresa, el consejero delegado Luis Gallego subraya la solidez de IAG para enfrentar futuras adversidades. La empresa anticipa que la capacidad se mantendrá constante en 2026 respecto a 2025, con una fuerte proyección de viajes en toda su red. Actualmente, las reservas para la segunda mitad del año se sitúan en torno al 57%, y los ingresos previstos están en línea con el ejercicio anterior.
