La Casa del Rey ha comunicado este sábado que Felipe VI ha seguido con "gran preocupación e indignación" los recientes acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla. El monarca ha enfatizado la importancia de que "el Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos, que además se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas, vuelvan a repetirse". Desde La Zarzuela, se ha subrayado la necesidad de adoptar medidas que transmitan "de forma unida, clara y determinante" a los residentes de ambas ciudades el respaldo y afecto del resto de los españoles.
El Rey ha mantenido contacto desde el pasado jueves con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien este sábado visitó Ceuta. Asimismo, Felipe VI está en comunicación con los presidentes de las dos ciudades autónomas, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, a quienes les ha ofrecido "palabras de ánimo y firmeza" durante conversaciones telefónicas el jueves por la noche y el viernes por la mañana, respectivamente.
El Estado debe velar por la seguridad en Ceuta y Melilla y evitar la repetición de trágicas pérdidas
En paralelo, este mensaje del Rey coincidió con el anuncio de una reunión de ministros de Interior de la Unión Europea, programada para el próximo martes por videoconferencia, con el fin de valorar la evolución de la crisis. La reunión fue convocada tras la petición urgente de un encuentro extraordinario por parte de Sánchez y los líderes de otros 22 Estados miembros.
El primer ministro irlandés, Micheál Martin, declaró que "como Presidencia del Consejo, Irlanda convocará el martes una reunión del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, presidida por Jim O'Callaghan, para debatir la evolución de la situación en Ceuta". Este anuncio llegó después de que Sánchez enviara una carta a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, manifestando su "seria preocupación" ante la respuesta de ciertos gobiernos europeos, algunos de los cuales han propuesto medidas drásticas como la suspensión temporal de España del espacio Schengen. El jefe del Ejecutivo ha calificado estas posturas como "asimétricas", acusándolas de basarse en "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos" y contrario al Derecho europeo y los principios de solidaridad comunitaria.
