El Real Madrid ha mostrado su satisfacción ante la decisión de la FIFA de retractarse en su intención de vender participaciones del Mundial de fútbol a inversores privados. El club considera que estas competiciones son un acontecimiento de interés público y no deberían ser tratadas como un activo financiero destinado al provecho de unos pocos. En un comunicado, el Real Madrid afirmó que la apropiación de ingresos del fútbol es inaceptable y no debe volver a plantearse jamás.
La FIFA había anunciado la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial destinada a atraer inversión privada mediante la venta parcial de los derechos comerciales de sus torneos, como el Mundial o el Mundial de Clubes. Esta propuesta generó un amplio rechazo entre diversas organizaciones, incluyendo la CONMEBOL, la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). La UEFA y sus 55 federaciones miembro también expresaron su oposición, y declararon que no participarían en las competiciones de FIFA si la propuesta avanzaba. Como resultado de la presión, el asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, renunció a su cargo, calificando el proyecto como un mal negocio para el fútbol. Finalmente, el sábado, Infantino decidió cancelar el plan.
El Real Madrid destaca que la unidad y el sentido del deber de las instituciones han sido clave para proteger al fútbol en un momento crucial
El club blanco subrayó el papel fundamental de los clubes en el desarrollo del fútbol de selecciones y la Copa del Mundo. Según el comunicado, los clubes son quienes descubren, forman y desarrollan a los futbolistas que hacen posibles estas grandes competiciones, y estos eventos pertenecen a las naciones, a los aficionados y a la sociedad en su conjunto.
El Real Madrid reiteró su oposición a cualquier intento de vender ingresos comerciales futuros de las competiciones sin asumir los costes y riesgos asociados. La propuesta de Infantino fue comparada con el acuerdo de LaLiga y el fondo CVC, criticando que comprometer ingresos futuros durante cincuenta años no es favorable para los clubes, que son los que asumen todos los riesgos. Este es un precedente que el fútbol no debe repetir, ni nacional ni internacionalmente, concluyó el club.
