La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que es posible mantener una "buena relación" con Marruecos y, al mismo tiempo, ser críticos respecto a su gestión en la reciente crisis migratoria en Ceuta. Esta situación ha cumplido ya una semana y García ha destacado que los derechos humanos deben prevalecer en estos eventos.
En una entrevista concedida a 'RNE', García, que también lidera Más Madrid, destacó que una relación positiva con el país vecino puede coexistir con una actitud crítica. Subrayó que la situación en Ceuta, donde "se ha llevado la vida de decenas de personas", requiere una exigencia firme de derechos humanos. Afirmó que no es admisible utilizar de manera instrumental a personas desesperadas.
Al ser interrogada sobre las responsabilidades de Marruecos en esta crisis, siguiendo la petición de la ministra de Defensa, Margarita Robles, García comentó que cada entidad debe desempeñar su papel, exigir rendiciones de cuentas y criticar lo necesario. Describió la actuación de Marruecos en Ceuta como "absolutamente criticable" pero aclaró que esto no implica romper relaciones diplomáticas con el país. Destacó, por el contrario, la "elogiosa" reacción del Gobierno español desde una perspectiva humanitaria, priorizando a las personas afectadas con "absoluta exquisita humanidad".
La ministra Mónica García defiende la coexistencia de una relación positiva con Marruecos y la crítica necesaria ante violaciones de derechos humanos
Por otro lado, García se refirió a las declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien señaló que los servicios de inteligencia no habían alertado sobre la magnitud de la crisis en Ceuta. García coincidió en que "claramente" no había información al respecto. No obstante, enfatizó la necesidad de que se ofrezcan explicaciones sobre lo sucedido, puntualizando que, aunque no es su competencia, cada responsable debe rendir cuentas por sus áreas específicas.
