Adif Alta Velocidad, la entidad pública encargada de gestionar la red de alta velocidad en España, ha reportado unas pérdidas de 133 millones de euros en el primer trimestre de 2026. Esto representa un incremento del 81,7% respecto a las pérdidas de 73,2 millones de euros registradas en el mismo periodo del año anterior.
Este desfavorable comportamiento financiero coincide con una caída del 20,3% en la cifra de negocios de la compañía, que se situó en 165 millones de euros entre enero y marzo, en comparación con los 207 millones del año previo. La disminución en la facturación se debe, en gran parte, a la reducción del tráfico ferroviario durante los primeros meses del año. Este tráfico se vio afectado tras los accidentes mortales ocurridos en enero en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).
Los sucesivos incidentes obligaron a Adif a implementar limitaciones de velocidad y a reprogramar servicios, lo cual, sumado a la suspensión del servicio Madrid-Andalucía, impactó negativamente en los cánones que Renfe, Iryo y Ouigo pagan por el uso de las vías.
Además, Adif Alta Velocidad ha destinado una provisión de 18 millones de euros para posibles indemnizaciones relacionadas con el accidente de Adamuz que no estén cubiertas por su seguro de responsabilidad civil. Este conjunto de factores también afectó al resultado de explotación que pasó a ser negativo, registrando un saldo desfavorable de 40,3 millones de euros, en contraste con el beneficio operativo de 11,9 millones logrado en el primer trimestre del año 2025.
Adif Alta Velocidad tuvo que afrontar una significativa pérdida económica en el primer trimestre de 2026 debido a la reducción del tráfico ferroviario y acontecimientos desafortunados
