La frontera del Tarajal se mantiene tranquila desde primera hora de la mañana de este sábado. Las autoridades marroquíes han desplegado un dispositivo de seguridad sin precedentes para prevenir una entrada masiva a Ceuta, promovida en redes sociales para el 15 de agosto. La Marina Real marroquí ha activado seis embarcaciones semirrígidas en el mar, mientras que en tierra, miles de agentes de las Fuerzas Auxiliares controlan el perímetro fronterizo, apoyados por efectivos de la Gendarmería que vigilan la zona del monte.
Marruecos ha reforzado sus medidas de seguridad con una nueva barrera metálica de unos cuatro metros de altura cerca de la frontera. Las concertinas, instaladas desde principios de esta semana en la vía que conecta Fnideq con el paso fronterizo de Ceuta, buscan impedir que posibles concentraciones de personas se aproximen directamente al entorno fronterizo. Este dispositivo no se limita únicamente al perímetro fronterizo, ya que los controles se han extendido hasta Castillejos, la localidad más cercana a la frontera, situada a apenas dos kilómetros del perímetro marroquí. Allí, se ha establecido un primer filtro de seguridad que ha transformado la localidad bajo la vigilancia de militares y gendarmes, según testimonios locales.
El dispositivo de seguridad desplegado por Marruecos busca contener cualquier intento de entrada masiva a Ceuta este 15 de agosto
En el lado español, el despliegue de seguridad también se mantiene desde la pasada noche. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil patrulla las aguas con sus embarcaciones, mientras que en tierra, militares y agentes de la Policía Nacional controlan la frontera. Este refuerzo se ha implementado tras la entrada masiva de 80.000 personas el 30 de julio, un dato proporcionado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su visita a Ceuta el pasado miércoles. A pesar de los rumores difundidos en redes sociales sobre un posible nuevo intento de entrada, no hay confirmación de que esta se materialice.
