Estados Unidos ha señalado a más de 40 jurisdicciones, incluida la Unión Europea, por su presunta participación en la evasión de aranceles mediante el "transbordo" ilegal de mercancías, una práctica que beneficiaría principalmente a China. Este fenómeno podría generar pérdidas de entre 19.000 y 26.000 millones de dólares, equivalentes a entre 16.480 y 22.550 millones de euros.
En el informe titulado "La Gran Estafa del Transbordo", Peter Navarro, asesor principal de la Casa Blanca para Comercio y Manufacturas, alerta sobre el desafío creciente que enfrenta EE.UU. debido a estas actividades. Según Navarro, China utiliza el transbordo a través de terceros países como Vietnam, México y Camboya, entre otros, para evitar los aranceles.
El informe describe cómo mercancías que se originan en China son redirigidas a países con menores aranceles antes de llegar a EE.UU., aprovechando el cambio de etiquetas, reempaquetado o documentación falsa para simular un origen diferente
El documento destaca que esta estrategia ha dado lugar a una red global de centros de producción y plataformas logísticas que facilitan el transbordo. Navarro identifica a diferentes economías por su grado de implicación, clasificándolas en tres niveles según su función y volumen de bienes transbordados.
El Nivel 1, compuesto por "Líderes de Escala Diversificada", incluye a la Unión Europea, Canadá, India, Israel, Japón, México, Corea del Sur y Taiwán. Estos territorios manejan grandes volúmenes de bienes relacionados con China. El Nivel 2 abarca países como Brasil, Indonesia y Vietnam, con significativa integración en cadenas vinculadas a China. Por último, el Nivel 3 incluye economías más pequeñas con ventajas específicas que las hacen atractivas para el desvío de mercancías, como mano de obra barata y acceso a puertos.
El informe estima que, con un volumen total de 75.000 millones de dólares en transbordo ilegal anual, podrían perderse aproximadamente 450.000 empleos, además de significativas pérdidas en ingresos federales.
En respuesta, un portavoz de la Comisión Europea confirmó que Bruselas está al tanto del informe de Washington. Aunque la UE se encuentra en el Nivel 1, la Comisión enfatiza que la clasificación no debe interpretarse como una acusación de facilitar el transbordo ilegal. La UE colabora con Estados Unidos para abordar el fraude aduanero en el marco de su cooperación habitual.
