El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha pedido al Gobierno de España que concentre su atención en Marruecos en lugar de en Italia. Esta declaración se produce después de que Roma reafirmara su decisión de mantener la suspensión del acuerdo Schengen hasta que se reduzca el riesgo de una entrada masiva irregular de personas en el territorio español.
Tajani, en entrevista con el diario 'Corriere della Sera', explicó que Italia no está en disputa con España, sino que su prioridad es controlar cuidadosamente las llegadas de personas. En sus palabras, “España debería preocuparse más por Marruecos, ya que los problemas se originan allí, no en nuestros controles, que previenen la entrada de inmigrantes ilegales y posibles terroristas en Europa”. Agregó que valorarán si las alertas sobre una posible entrada de migrantes en Ceuta desde Marruecos son fundadas para actuar de manera adecuada.
El espacio Schengen lleva suspendido más de dos años con Eslovenia debido a que es otra puerta de entrada a Italia y Europa en riesgo
El ministro también destacó que, según los servicios de inteligencia españoles, hay un riesgo evidente de una nueva oleada de llegadas a Ceuta y una amenaza concreta de terrorismo islamista. Tajani cuestionó: “Y si para ellos es evidente, ¿por qué deberíamos subestimarlo nosotros?”
En cuanto a la medida de Alemania de devolver a migrantes irregulares que entran por Italia, Tajani indicó que se está debatiendo mientras se espera una normativa europea para la implementación del tratado. Afirmó que no existe conflicto entre Alemania e Italia, ya que comparten el objetivo de permitir flujos regulares de trabajadores extranjeros, en contraposición a medidas como la amnistía masiva propuesta por el presidente español, Pedro Sánchez.
Por su parte, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, afirmó ante una comisión parlamentaria que la seguridad nacional es la prioridad del Gobierno italiano. Reiteró que el restablecimiento temporal de los controles en las fronteras no está dirigido contra España u otros socios europeos, sino que se enfoca exclusivamente en ciudadanos de terceros países. Además, destacó que los controles no afectan al turismo europeo, ya que los primeros informes indican un impacto nulo en los ciudadanos del bloque comunitario.
