El foco informativo de la semana ha estado puesto en la situación sanitaria derivada de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, ante la que los expertos reclaman una respuesta coordinada. También ha acaparado la atención el incendio de Niebla, que desde el 6 de agosto ha arrasado más de 25.000 hectáreas y obligado a desalojar a cientos de personas. En paralelo, el Gobierno ha prorrogado la actividad de Almaraz hasta 2030 y la fabricación europea gana peso como argumento empresarial.
Ceuta: máximo riesgo y presión sobre los servicios sanitarios
La situación en Ceuta continúa marcada por la presión migratoria. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha alertado del “máximo riesgo” que afronta Ceuta en términos de convivencia y seguridad y ha pedido al Gobierno que desestime las solicitudes de asilo de los migrantes que llegaron durante la crisis del pasado 30 de julio, así como su retorno inmediato a Marruecos. Vivas considera que esta medida permitiría “desactivar” la presión migratoria que, a su juicio, se está utilizando como un “arma” para desestabilizar la ciudad.
Según los cálculos del Ejecutivo ceutí, unas 9.000 personas permanecen actualmente en la ciudad. De ellas, 4.500 reciben alimentos, mientras que las asociaciones atienden a otras 3.000. Además, los centros han registrado un aumento de 500 menores. Ante esta situación, Vivas reclama reforzar la percepción de que en Ceuta no existe posibilidad de obtener asilo ni de ser trasladado a la península.
La Organización Médica Colegial también ha reclamado una respuesta coordinada. Su presidente, Tomás Cobo, ha pedido un “plan estratégico único con un mando único” en el que participen Sanidad, Interior, Defensa y otros ministerios. La OMC advierte de que la presión actual se suma a las dificultades estructurales de Ceuta y Melilla para disponer de suficientes profesionales sanitarios y reclama refuerzos urgentes para garantizar los relevos y descansos de las plantillas, además de proteger la asistencia sanitaria ordinaria y reforzar la vigilancia epidemiológica.
Incendio de Niebla: más de 38.000 hectáreas afectadas y nuevos retornos a casa
El incendio forestal declarado el pasado 6 de agosto en Niebla, Huelva, ha afectado ya a más de 38.000 hectáreas, aunque no todas han sido calcinadas. La evolución del fuego permite avanzar en el regreso de los vecinos desalojados: el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha anunciado que se propondrá el retorno a sus hogares de 114 personas de las aldeas del Membrillo Alto, Pozuelo y Las Delgadas, después de que otras 60 pudieran regresar el día anterior.
El incendio mantiene un único frente activo, pero Moreno ha advertido de que las rachas de viento podrían superar los 50 kilómetros por hora, lo que supone un riesgo de reavivamiento en zonas ya controladas debido a las altas temperaturas que aún persisten en algunos puntos. Pese a esta situación, el avance de los equipos de extinción y el regreso progresivo de los desalojados representan una evolución esperanzadora de la emergencia.
Almaraz seguirá operativa hasta junio de 2030
El Gobierno ha prorrogado la autorización de explotación de las Unidades I y II de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030. La decisión supone prolongar la actividad de los dos reactores extremeños frente al calendario inicial, que contemplaba el cierre de la Unidad I el 1 de noviembre de 2027 y el de la Unidad II el 31 de octubre de 2028.
La autorización, solicitada por Iberdrola, Endesa y Naturgy, queda condicionada al cumplimiento de las condiciones e instrucciones de seguridad establecidas por el Consejo de Seguridad Nuclear. El Ministerio para la Transición Ecológica justifica la prórroga por el nuevo contexto energético internacional y la volatilidad del precio del gas asociada a la crisis en Oriente Medio.
Según la resolución, mantener Almaraz en funcionamiento hasta 2030 tendrá un impacto “acotado y poco significativo” sobre el despliegue de las energías renovables y contribuirá a reducir la dependencia del gas.
El “hecho en Europa” gana peso como argumento de marca
Fabricar cerca del consumidor vuelve a ganar importancia para las empresas, que cada vez utilizan más el origen europeo de sus productos como elemento diferenciador. La tendencia es especialmente visible en sectores como la moda, el calzado, el mueble, la cosmética, la alimentación y determinados productos tecnológicos, donde fabricar en España, Italia, Portugal, Francia o Alemania permite asociar las marcas a conceptos como calidad, sostenibilidad, trazabilidad o menor impacto ambiental.
El cambio responde, entre otros factores, a la vulnerabilidad que la pandemia puso de manifiesto en las cadenas de suministro globales, a las tensiones geopolíticas, al aumento de los costes del transporte marítimo y al mayor interés de los consumidores por conocer el origen de los productos. La normativa europea también está aumentando la importancia del control sobre las cadenas de valor y el origen de las materias primas.
Sin embargo, producir en Europa continúa siendo más caro en muchos casos debido a los mayores costes laborales, energéticos y regulatorios. Por ello, las empresas compiten mediante factores como la calidad, la personalización, la rapidez de entrega y la confianza. La fabricación cercana tampoco implica necesariamente trasladar toda la producción: algunas compañías mantienen proveedores internacionales y concentran en Europa las fases de mayor valor añadido, el ensamblaje final o las colecciones más exclusivas.
