IA, Tecnología

La IA y los recursos humanos: cuando el algoritmo es el que decide a quién se contrata

Aunque la decisión final suele seguir correspondiendo a los humanos, los algoritmos desempeñan un papel crucial en la contratación

Por Alberto Mesas

La inteligencia artificial ya no solo ayuda a redactar ofertas de trabajo o clasificar currículums. Cada vez más empresas utilizan herramientas capaces de filtrar candidatos, analizar competencias e incluso asistir en la toma de decisiones durante los procesos de selección. Aunque la decisión final suele seguir correspondiendo a los humanos, los algoritmos desempeñan un papel crucial en la contratación.

El uso de estas tecnologías responde a una necesidad práctica. Los departamentos de recursos humanos gestionan, en ocasiones, miles de candidaturas para una sola vacante. Automatizar parte del proceso permite reducir tiempos, identificar perfiles con mayor rapidez y liberar a los reclutadores de tareas repetitivas.

Según el informe Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, la inteligencia artificial y la automatización están transformando los procesos de recursos humanos, incluida la captación y gestión del talento. Al mismo tiempo, estudios de consultoras como Gartner muestran que el uso de herramientas de IA en funciones de recursos humanos continúa creciendo, especialmente entre las grandes empresas.

Estas plataformas pueden realizar funciones muy diversas. Algunas analizan currículos para localizar candidatos que cumplen determinados requisitos, y otras ayudan a redactar descripciones de puestos o generan preguntas para entrevistas. También existen sistemas capaces de comparar competencias profesionales con las necesidades de una empresa o identificar perfiles internos adecuados para ejecutar ascensos.

El algoritmo discrimina

Sin embargo, el uso de inteligencia artificial en la contratación plantea importantes interrogantes. Uno de los principales riesgos es la aparición de sesgos algorítmicos. Si un sistema se entrena con datos históricos que reflejan discriminaciones pasadas, puede reproducirlas de forma automática. Diversos estudios académicos han demostrado que determinados modelos pueden favorecer o perjudicar a candidatos por razones relacionadas con el género, la edad u otros factores si no se diseñan y supervisan adecuadamente.

Por ese motivo, varios organismos internacionales insisten en que estas herramientas deben utilizarse bajo supervisión humana. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido de que la inteligencia artificial puede mejorar la eficiencia de los procesos de contratación, pero también generar riesgos para la igualdad de oportunidades y la transparencia si no existen mecanismos adecuados de control.

Europa ha decidido regular este ámbito. El Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (AI Act) clasifica como sistemas de alto riesgo determinadas aplicaciones de IA utilizadas en el empleo, entre ellas las destinadas a apoyar decisiones de contratación, ascensos o despidos. Esto implica que los desarrolladores y proveedores deberán cumplir exigencias específicas en materia de gestión de riesgos, calidad de los datos, documentación, supervisión humana y transparencia antes de comercializar estos sistemas.

No obstante, el reglamento no prohíbe utilizar inteligencia artificial para seleccionar personal. Su objetivo es garantizar que estas herramientas sean seguras, trazables y respeten los derechos fundamentales de los trabajadores y candidatos. Las empresas también extreman la cautela. Muchas utilizan la IA como una herramienta de apoyo, pero mantienen la decisión final en manos de los responsables de recursos humanos. Este modelo híbrido busca combinar la rapidez del análisis automatizado con el criterio profesional de los reclutadores, especialmente en aspectos difíciles de medir mediante algoritmos, como la capacidad de liderazgo, la adaptación a la cultura corporativa o determinadas habilidades interpersonales.

Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial seguirá ganando protagonismo en la gestión del talento, aunque difícilmente sustituirá por completo a los profesionales de recursos humanos. La contratación implica valorar factores que van más allá de la experiencia o la formación y que requieren contexto, juicio y responsabilidad.

Únete a nuestra Newsletter

A través de nuestra Newsletter con Capital te hacemos llegar lo más importante que ocurre en el mundo de la #economía, los #negocios, las #empresas, etc… Desde las últimas noticias hasta un resumen con toda la información más relevante al final del día, con toda comodidad.