La sequía que afecta a Europa este verano está teniendo un impacto significativo en la economía alemana, según ha advertido el Bundesbank en su boletín de agosto. La institución señala que la caída del caudal de los principales ríos de Alemania podría ralentizar temporalmente la recuperación económica del país.
A pesar de haber comenzado la segunda mitad de 2026 con una tendencia cíclica subyacente sólida, impulsada por un crecimiento en las exportaciones y el gasto público, Alemania enfrenta restricciones adicionales debido al periodo de sequía. La limitada disponibilidad de rutas de transporte fluvial y el aumento de los costes están obstaculizando la producción industrial y la expansión exportadora.
Los bajos niveles de agua también están ejerciendo presión sobre la actividad económica en el tercer trimestre
Además, el Bundesbank destaca que la baja utilización de la capacidad industrial junto con la reciente subida de los tipos de interés están restringiendo la inversión empresarial. La institución también prevé un aumento temporal en la inflación, condicionado al desarrollo del conflicto en Oriente Próximo. Si los precios de la energía se mantienen elevados, existe el riesgo de que las presiones sobre los costes afecten a los precios de consumo de otros bienes y servicios.
El consumo privado está sufriendo por los altos precios de la energía. La debilidad del mercado laboral y las expectativas económicas pesimistas también influyen en la reducida propensión al consumo de los hogares. El Bundesbank anticipa que la menor demanda en el sector de la construcción de viviendas podría frenar aún más la actividad económica.
El banco concluye que, en general, es probable que la recuperación económica de Alemania pierda impulso significativo durante el tercer trimestre, afectada por estos múltiples factores económicos.
