El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha expresado su respaldo al papel de la Corona como un elemento de estabilidad institucional en España. Según Huertas, la Jefatura del Estado ofrece continuidad más allá de los cambios de Gobierno, contribuyendo a la prosperidad económica y a la reputación internacional del país. El presidente de la aseguradora destaca que las relaciones forjadas durante décadas con otros jefes de Estado son un valioso capital que no pertenece a ningún partido político.
En una tribuna publicada en su perfil de LinkedIn, Huertas subraya que la limitación constitucional de las funciones del monarca no debilita a la Corona, sino que la fortalece al permitirle desempeñar un papel de arbitraje y moderación sin estar vinculada a partidos políticos. "La Corona no dirige la política, no presenta leyes y no interviene en la orientación del Gobierno. Los actos del Rey han de ir siempre refrendados, la ausencia de refrendo los priva de validez", resalta Huertas. Además, indica que la neutralidad de la institución la deja expuesta, ya que no puede pronunciarse sobre temas que la Constitución le prohíbe abordar, lo que genera críticas por supuesta omisión.
Antonio Huertas considera que la actuación de la Corona durante los doce años de reinado de Felipe VI ha sido positiva, destacando su papel en transparencia, regeneración y en la gestión de diversas crisis
El presidente de Mapfre valora el reinado de Felipe VI por su labor en materia de transparencia y su actuación en situaciones de crisis, como las cinco elecciones generales desde 2015, las dos repeticiones electorales, las investiduras fallidas y una moción de censura. Huertas afirma que en estos casos, el Rey actuó conforme a sus competencias constitucionales, proponiendo candidatos solo cuando existían apoyos suficientes. "Eso es moderar sin decidir", resume Huertas.
Asimismo, Huertas defiende la continuidad de la monarquía y su papel en las relaciones internacionales, destacando que el mantenimiento de la Jefatura del Estado permite asegurar la representación de España ante terceros países, independientemente de la alternancia política. Según él, las relaciones internacionales acumuladas favorecen la internacionalización de las empresas españolas y la atracción de inversión extranjera.
En el contexto de los pactos de Estado demandados por el tejido empresarial, Huertas enfatiza que estos acuerdos, que trascienden una legislatura, requieren un marco estable en el que las partes confíen. Argumenta que una Jefatura del Estado desvinculada de la pugna entre partidos contribuye a este marco estable, recordando que existe un terreno común previo a las discrepancias. Además, Huertas proyecta que la estabilidad institucional será crucial en la próxima década, en un entorno global de cambios rápidos, donde los países que ofrezcan reglas previsibles y una continuidad en los compromisos tendrán ventaja.
Por último, Huertas sostiene que la Corona cumple con lealtad su función constitucional, ayudando a mantener las condiciones necesarias para el acuerdo en un entorno político fragmentado y con dificultades para alcanzar consensos duraderos.
