La oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el fondo Apollo sobre la aerolínea británica easyJet podría estimular un proceso de consolidación en el disperso sector aéreo europeo, favoreciendo una mayor disciplina en capacidad y una racionalización del mercado. Según un reciente informe de BofA Global Research, el interés mostrado por el capital privado –demostrado tras la pugna con Castlelake por easyJet– indica que los mercados públicos están subestimando activos estratégicos clave, como las flotas en propiedad, los slots en aeropuertos y los pedidos de aviones de última generación.
El informe señala que el mercado aéreo europeo presenta un grado de fragmentación elevado en comparación con Estados Unidos, donde las cuatro principales compañías controlan aproximadamente el 80% de la capacidad doméstica. En Europa, las aerolíneas más pequeñas aún dominan cerca de un tercio de la capacidad intraeuropea. BofA subraya que recientes movimientos en el sector, como la entrada de Lufthansa en ITA Airways, la participación de Air France-KLM en SAS y la privatización en curso de TAP, apuntan hacia un mercado más concentrado. Este escenario podría contribuir a controlar la oferta y sostener las tarifas en un contexto de restricciones de capacidad en aeropuertos y fabricantes de aeronaves.
La OPA de Apollo sobre easyJet podría ser un motor para consolidar el fragmentado mercado aéreo europeo
Aunque Apollo no ha sugerido recortes explícitos de capacidad, se espera que la firma busque optimizar los retornos y redistribuir la oferta desde rutas menos rentables. En este marco, Jet2 se presenta como la aerolínea más directamente afectada por un potencial cambio de estrategia de easyJet, ya que comparte un 57% de su capacidad proyectada para el verano de 2026 con rutas de la aerolínea británica. Entretanto, BofA recomienda Ryanair e IAG como principales opciones para capitalizar la consolidación del sector.
No obstante, las perspectivas de consolidación se ven empañadas por el aumento en el precio del combustible para aviación, lo que ha llevado a BofA a reducir en un 7% y un 8% sus proyecciones de beneficios para el sector en 2026 y 2027, respectivamente. El análisis concluye que las aerolíneas que operan rutas de corto radio tienen un margen de rentabilidad más vulnerable ante este aumento en los precios del carburante, en comparación con aquellas enfocadas en vuelos de larga distancia, donde el entorno tarifario se mantiene más estable.
