El Consejo del Banco Central de Chile ha decidido mantener los tipos de interés en el 4,5% por sexta reunión consecutiva. Sin embargo, la entidad ha subrayado que la guerra en Irán y la persistencia de los riesgos inflacionarios han incrementado la incertidumbre más allá de lo habitual, lo que ha obligado a sus homólogos internacionales a adoptar posturas más restrictivas y cautelosas.
En un comunicado, el Banco Central ha señalado que el entorno macroeconómico permanece inmerso en esta mayor incertidumbre. Los riesgos asociados al conflicto en Oriente Próximo no solo persisten, sino que se han intensificado en las últimas semanas. Además, aunque se espera que la economía chilena recupere impulso hacia 2027, no se puede descartar la posibilidad de que la debilidad actual sea más duradera de lo previsto.
El crecimiento del PIB chileno ha mostrado un bajo rendimiento durante el segundo trimestre y el inicio del tercero
Entre abril y junio, tanto el gasto privado como la formación bruta de capital fijo sufrieron caídas, mientras que el mercado laboral experimentó una pérdida de empleos y un aumento del desempleo. A pesar de estos desafíos, las perspectivas de inversión se mantienen positivas debido a los ingresos del cobre y a la futura aplicación de la Ley de Reconstrucción a partir de 2027.
La inflación interanual repuntó en agosto al 4,1% debido a la volatilidad de ciertos componentes, y la inflación subyacente se situó en el 3,3% por el alza de los precios de los combustibles. Las expectativas inflacionarias a dos años siguen alineadas con el objetivo del 3%, por lo cual el banco central ha reiterado su compromiso de evaluar los tipos de interés en cada reunión y de adoptar las medidas necesarias para asegurar que los precios se ajusten al objetivo en el horizonte previsto.
