El consejo de administración de Árima Real Estate ha celebrado este jueves una junta general extraordinaria donde se aprobó el reparto de un dividendo por primera vez desde la creación de la empresa en 2018. El dividendo, que asciende a unos 20,5 millones de euros o 0,837 euros por acción, se distribuirá a partir de mañana viernes. La mayor parte de este dividendo beneficiará al banco suizo J. Safra Sarasin, que posee el 97,5% de la socimi.
Este dividendo representa una rentabilidad superior al 8,5% sobre el precio de cotización al momento de la convocatoria de la junta. Desde Árima destacaron que este movimiento pone de manifiesto el compromiso de Árima con la retribución a sus accionistas como parte fundamental de su estrategia de creación de valor. Según la empresa, este hito reafirma su compromiso con una política de remuneración sólida, alineada con la evolución positiva del negocio.
La distribución del dividendo subraya la estrategia de Árima de retribuir a los accionistas como parte esencial de su crecimiento
El último día en que las acciones se negociaron con derecho al dividendo fue el 15 de septiembre. Está previsto que Banco Santander actúe como entidad de pago, utilizando los servicios de Iberclear para efectuar el abono. Árima había comunicado previamente que esta propuesta responde al compromiso de retribuir a los accionistas y se fundamenta en la evolución positiva del negocio.
La socimi de oficinas informó de un beneficio neto recurrente de 8,8 millones de euros en 2025, un cambio significativo frente al resultado negativo de 1,1 millones del año anterior. Este incremento se debe a la integración de la cartera de JSS Real Estate, controlada igualmente por J. Safra Sarasin.
