La Comisión Europea ha desestimado la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió sobre la posible imposición de nuevos aranceles a las importaciones europeas si la Unión Europea decidiera crear un estatus de miembro asociado para Canadá. La propuesta, defendida por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, fue presentada ante el Parlamento Europeo con la intención de fortalecer la relación con Canadá.
El portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, aclaró que esta iniciativa "no va en contra de nadie, sino que busca nuestra fortaleza común". A pesar de que la propuesta de Von der Leyen de ofrecer a Canadá la posibilidad de convertirse en el "primer miembro asociado de la UE" sorprendió a muchas capitales europeas, aún no se han especificado los detalles de cómo se estructuraría este nuevo estatus.
El fortalecimiento de la asociación con Canadá no va dirigido contra otras naciones, sino que tiene como objetivo el beneficio mutuo
Fuentes diplomáticas de varios Estados miembro, consultadas por Europa Press, han mostrado su apoyo a esta mayor cooperación con Canadá. No obstante, expresan cierta incertidumbre sobre el significado exacto del término "miembro asociado" y cómo podría formalizarse un acuerdo de este tipo. Según una de esas fuentes, la iniciativa no fue coordinada previamente con los países miembros y aún queda por definir cómo se articulará este nuevo formato de relación con Ottawa.
Ante esta situación, el presidente Trump reaccionó con la amenaza de imponer "aranceles muy serios o dejar de comerciar con Europa" si la oferta de Von der Leyen a Canadá se materializa, considerándolo una acción hostil hacia Estados Unidos. Aunque Trump advirtió sobre posibles gravámenes severos, destacó que solo adoptaría dicha medida si percibe que Bruselas actúa "con mala intención", sin especificar a qué se refiere exactamente con ese término.
