Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha anunciado que permanecerá en la institución hasta 2027. Sin embargo, evitó especificar el momento exacto de su salida, subrayando la importancia de contar con un órgano rector diverso en competencias dentro del BCE. "Me iré en el 2027", declaró Lagarde en una entrevista con la emisora irlandesa RTE, aunque eludió responder si concluiría su mandato en octubre, limitándose a comentar "ya veremos". La presidenta resaltó que su salida se gestionará "con la máxima profesionalidad".
Este anuncio se produce en un contexto de especulaciones sobre una posible salida anticipada de Lagarde para encabezar el Foro Económico Mundial, también conocido como Foro de Davos. Además, su autobiografía se publicará en enero, potenciando los rumores de una salida antes de la carrera presidencial francesa en marzo. Ante estas conjeturas, el comité de personal del BCE ha instado a la dirección a aportar transparencia sobre su relevo, advirtiendo que la actual "incertidumbre prolongada" podría dañar el prestigio de la entidad.
Entre los candidatos que suenan para sustituir a Lagarde destacan Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y exgobernador del Banco de España, y Klaas Knot, exgobernador del Banco de Países Bajos. No obstante, la posible salida de Lagarde no es el único cambio significativo en el horizonte del BCE, ya que el mandato del economista jefe, Philip Lane, culmina en junio de 2027, mientras que Isabel Schnabel podría abandonar pronto su cargo en el Comité Ejecutivo.
Lagarde enfatizó la importancia de una "diversidad de puntos de vista" en el relevo dentro del BCE, indicando que su sucesor podría tener un perfil jurídico, como el suyo, o económico y financiero. En sus palabras, "es una combinación de varios factores... tener ciertos conocimientos jurídicos no vino nada mal", especialmente durante la crisis del Covid, cuando se diseñaron programas de compra de emergencia. Añadió que tanto el Comité Ejecutivo como el Consejo de Gobierno deberían incluir "economistas con experiencia en bancos centrales" junto a "otras personas con trayectorias diferentes", resaltando la necesidad de una fuerte combinación de conocimientos económicos de alto nivel.
