La Junta General Extraordinaria de Accionistas de Duro Felguera ha dado luz verde a la participación de la empresa en el proyecto de la Central de Ciclo Combinado Francisco Pérez Ríos, ubicada en Tula, Hidalgo, México. Este nuevo emprendimiento representará para el grupo una actividad adicional valorada en 210 millones de dólares y se prevé una ejecución a lo largo de 47 meses, según el comunicado oficial de la compañía.
Esta asamblea marca un hito especial, al ser la primera que la firma asturiana realiza en La Felguera desde el retorno de su sede a los orígenes de la compañía, fundados hace 168 años. Este proyecto de 1.000 megavatios (MW), impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), tiene como contratista principal a Mota-Engil México. Duro Felguera se encargará de la dirección técnica, suministro e integración del Balance of Plant, así como de la coordinación de los equipos tecnológicos.
La operación forma parte de las primeras iniciativas comerciales tras la homologación del Plan de Reestructuración de la empresa
Eduardo Espinosa, presidente ejecutivo de Duro Felguera, ha enfatizado que esta participación es una expansión significativa en un terreno conocido por la empresa, gracias a sus experiencias previas en centrales de ciclo combinado y su trayectoria en México. También subrayó que el proyecto es crucial para recuperar actividad y avanzar en la reconstrucción de cartera.
La decisión fue necesaria debido a que se trata de una operación vinculada, ya que el Grupo Prodi participa en el capital tanto de Duro Felguera como de Mota-Engil México. Asimismo, Espinosa hizo un repaso de los resultados del primer semestre de 2026, destacando un Ebitda positivo de 5,13 millones de euros, en contraste con los 18 millones negativos del mismo periodo en 2025. "El siguiente paso es convertir esa base en cifra de negocio y rentabilidad", indicó Espinosa, reconociendo el reto que implica, pero también las oportunidades dadas la experiencia y capacidades del grupo.
Espinosa mencionó también un principio de acuerdo con el Principado de Asturias para la venta de los talleres de Barros, que posteriormente serán alquilados a Indra. Esta negociación ha sido guiada por la intención de "facilitar una solución", mientras se preserva el valor del activo y los intereses de los accionistas de Duro Felguera.
